Misión AgroVenezuela
Comunidades sucrenses promueven el autoabastecimiento con cultivos organopónicos
Dieciocho canteros sobre una hectárea de terreno son aprovechados por 19 personas, asociadas en la Cooperativa Indios Libres, para sembrar hortalizas.
Aprovechar los espacios ociosos para la producción de hortalizas, frutas y otros alimentos, a fin de promover el autoabastecimiento, la microeconomía familiar y comunitaria, ha sido el objetivo de los productores del estado Sucre dedicados a los cultivos organopónicos con financiamiento y asistencia técnica de la Misión AgroVenezuela.
Dieciocho canteros sobre una hectárea de terreno son aprovechados por 19 personas, asociadas en la Cooperativa Indios Libres, para sembrar hortalizas. Esta agrupación labora en el sector Galán de La Llanada Vieja, en el municipio Sucre de la entidad oriental.
La fundadora de la cooperativa, Idarmi de Caballero, indicó que producen lechuga, cebollín, cebolla, pimentón, ajoporro y berenjena, entre otros rubros, con ayuda de su hija y demás asociados.
"La Misión AgroVenezuela es uno de los mejores programas que ha creado el Gobierno, porque de esa forma los campesinos obtienen una ayuda para producir", expresó la dama de 60 años de edad.
Dijo que desde niña trabaja la tierra, actividad que heredó de sus padres y abuelos cuando residían en una zona rural del municipio Montes, al noroeste de Sucre.
"Siempre me ha gustado trabajar en la agricultura porque es una forma de independizarnos y autoabastecernos. No nos morimos de hambre y lo que vendemos nos da para vivir bien".
Los canteros están junto a su vivienda. Actualmente les colocan techos para proteger la siembra de la plaga. Además, con el financiamiento de AgroVenezuela mejoraron el sistema para optimizar la producción.
Los días sábado venden las hortalizas a los residentes de la comunidad y a las familias de otras zonas sucrenses.
Como se trata de favorecer a todos con lo obtenido de la tierra los alimentos cultivados son vendidos, en su mayoría, a cinco bolívares el kilo. Incluso los pobladores pueden conseguir 25 limones por este precio y un kilogramo de pimentón, que en otros mercados cuesta 25 bolívares, se vende a 10 bolívares.
Caballero cree que a la par de fomentar el autoabastecimiento se debe fomentar en otros el interés por el estudio. Por ello surgió la idea de que parte de su casa funcione como espacio alternativo para las misiones Robinson y Ribas. Asimismo, tiene la idea de disponer el lugar como centro de formación agrícola para multiplicar conocimientos y extender la agricultura urbana a otras comunidades.
El respaldo de la Misión AgroVenezuela también ha sido con las semillas, lo que ha permitido incrementar el cultivo de los alimentos con simientes de calidad.
La asesoría técnica también es otro aspecto fundamental en estas siembras controladas. En La Llanada Vieja la ofrecen especialistas cubanos, quienes apoyan, por ejemplo, a Elena Prieto para que cultive cilantro, cebolla, berenjena, perejil y ajonjolí; quien además cría pollos y tiene plantaciones frutales, así como un sueño: seguir cultivando para incrementar la producción de alimentos.
Refirió que aprovechó media hectárea del patio de su residencia para la siembra de alimentos, a través del cultivo organopónico, con ayuda de la menor de sus cuatro hijos. "Es una manera de autoabastecimiento. Además, así nos mantenemos y vendemos a los vecinos de la comunidad".
Hoy tiene conocimientos sobre cómo hacer semilleros, aplicar materia orgánica y plantar en hileras, entre otros conocimientos relacionados con la agricultura urbana.
AVN