26 de junio de 2011
Venezuela: Democracia política y oposición desleal
Se ha querido presentar a la burguesía y su ideología, el liberalismo, como sinónimo de derechos civiles y políticos, como sinónimo de democracia política; sin embargo, la burguesía traiciona reiteradamente los derechos fundamentales con tal de asegurarse su máximo valor: el “derecho a la propiedad privada”.
El núcleo ideal del liberalismo está dado por la defensa de los derechos fundamentales de la persona, la propiedad privada y el libre mercado, así como el gobierno representativo, expresión del contrato social entre los ciudadanos.
Sin embargo la burguesía predica; pero no aplica. Históricamente ha violado las libertades públicas fundamentales (vida, libertad personal, libertad de opinión, libertad de conciencia, expresión, asociación, etc) y las reglas básicas de la democracia política (minoríamayoría, derecho al voto) en aras de preservar la propiedad privada de los medios de producción, la cual a pesar de ser producto de la explotación humana, ellos la presentan como un derecho natural a toda persona. Lo que no dicen es que este derecho en su sistema político y social es disfrutado solo por unas pocas personas, mientras despojan a las grandes mayorías del derecho al disfrute de su propiedad personal.
La falta de coherencia entre la doctrina liberal y la práctica real de la burguesía la convierten en una falsa conciencia, es decir, en una ideología que busca encubrir y disfrazar su verdadero interés. Vemos a las personas de la burguesía denunciar que la Venezuela Bolivariana es una dictadura, que Chávez es un tirano, en un ejercicio de cinismo político que permite que el violador de derechos humanos de ayer se presente hoy como adalid de estos, apalancado en el juego de desmemoria histórica que hacen los grandes medios de comunicación.
La sagrada libertad de expresión fue reprimida y pisoteada reiteradamente por todos los gobiernos de la cuarta república, así lo constata Eleazar Díaz Rangel en “Censura y autocensura después de Enero de 1958%u2033. En el texto detalla cierres de medios, allanamientos, así como imputación a los periodistas críticos como instigadores de la rebelión.
Las desapariciones forzosas, torturas, fusilamientos, asesinatos y demás crímenes de lesa humanidad cometidos por fuerzas de seguridad en los gobiernos de la IV República (1958-1998) ascienden a unos mil desaparecidos y al menos 10 mil crímenes entre asesinatos, torturas y fusilamientos.
El ideario liberal de democracia política sólo ha podido ser realizado por la revolución Bolivariana y su apuesta de Socialismo del Siglo XXI, la cual además de la democracia igualitaria como garantía de los derechos económicos, sociales y culturales, incorpora la democracia política como parte de su modelo y su práctica.
Desde cualquier ángulo que se evalúe, la revolución bolivariana es sinónimo de democracia. Evaluémosla desde el criterio procedimental de democracia liberalsegún el cual la democracia es “el conjunto de reglas procesales para la toma de decisiones colectivas en el que está prevista y propiciada la más amplia participación posible de los interesados” , en relación a este criterio, es fundamental valorar el tipo de justicia presente en el sistema electoral.
Al respecto la Fundación para el Avance de la democracia (FDA) de Canadá ha situado a Venezuela en el primer lugar de justicia electoral, con 85 puntos y una calificación A , mientras que en el segundo lugar se ubica Finlandia con solo 40.75 puntos y calificación F.
Esta calificación otorgada a Venezuela, se suma a la positiva evaluación realizada por el Centro Carter y por cientos de observadores internacionales que han participado en las numerosas contiendas electorales desde 1998 y han señalado a nuestro sistema como uno de los más robustos y confiables del mundo.
Sin embargo, a pesar de que Venezuela se destaca a nivel internacional por la transparencia y justicia de su sistema electoral, la oposición mantiene la táctica de no respetar las reglas de juego fijadas con anterioridad. En cada campaña electoral levantan la matriz mediática de irrespeto al árbitro, buscando invalidarlo frente a la población para gritar fraude si el resultado no les favorece.
Esta reiterada conducta de la oposición Venezolana es propia de una oposición desleal. La “oposición desleal ” está comprometida con el derrocamiento del gobierno por cualquier vía, se acomodan el traje de los procedimientos políticos y se preparan para la insurrección, están comprometidos con regresar al poder a cualquier precio, en su agenda no está la validación o preservación del régimen democrático, cada ataque va dirigido a socavar la legitimidad del gobierno como preparación de un posible asalto al poder.
La “oposición desleal” jamás firmará un acuerdo de principios para preservar la paz y condenar cualquier salida violenta, nunca firmarán un acuerdo de reconocimiento del árbitro y de los resultados. Para ellos, el sistema electoral solo es transparente cuando les favorece el resultado.
Hoy, nuestra naciente democracia participativa está acechada por una oposición desleal” que en la primera oportunidad (Violenta o electoral), no dudará en sustituirla nuevamente por la falsa democracia de los desaparecidos, los torturados y el engaño.
¿Estará preparado el pueblo para entender lo que está en juego más allá de las elecciones?. Esperemos que las conquistas políticas y sociales estén acompañadas por una nueva conciencia que nos permita superar esta nueva prueba.
Jesse Chacón, Director Fundación GISXXI www.gisxxi.org (Publicado en el Correo del Orinoco) 26 junio, 2011