8 de julio de 2010
Nueva arquitectura financiera regional
Sucre dará mayor equidad y soberanía en el intercambio económico
Esta moneda sin emisión física, es otra iniciativa de los gobiernos que conforman el ALBA, como una propuesta para hacerle frente a la crisis económica mundial
El Sistema Único de Compensación Regional, popularmente conocido como Sucre, nombre de la antigua moneda ecuatoriana, que vivió su dolarización en el año 2000, es una realidad y forma parte de la nueva arquitectura financiera que se está impulsando desde el continente latinoamericano.
El origen del Sucre data del 26 de noviembre de 2008, cuando en la Tercera Cumbre Extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), se acordó construir una zona monetaria con el establecimiento de una Unidad de Cuenta Común y con el funcionamiento de una Cámara de Compensación de Pagos.
A partir de esa histórica fecha, los comisionados presidenciales y equipos técnicos de Ecuador, Bolivia, Honduras, Nicaragua, Cuba y Venezuela trabajaron mancomunadamente para hacer realidad este mecanismo. Se conformaron mesas de trabajo que definieron y desarrollaron el Sistema.
El 16 de abril de 2009, los dignatarios de los países del ALBA firmaron el acuerdo marco del Sucre. Luego, seis meses después, el 16 de octubre de ese mismo año, suscribieron el tratado constitutivo.
Durante estos comités, en donde participaron los ministros de Economía y Finanzas, se analizaron logros relativos a la implementación de la unidad de cuenta común, al estudio de la cámara central de compensación de pagos y el diagnóstico del fondo mixto de estabilización y desarrollo, para lo cual se examinó, punto tras punto, la dimensión de reservas y los riesgos de la zona e integración con la arquitectura financiera prevaleciente.
Se discutió también sobre las políticas de regulación monetaria, financiera y bancaria regional, se evaluó el comercio intraregional existente y debatió acerca de los estatutos legales para el establecimiento del Sucre.
Propuesta integracionista que se concretó
No fue sino hasta el 3 de febrero del 2010, cuando se llevó a cabo la primera operación comercial por medio de este sistema de compensación, la cual se realizó por 108 mil sucres, por el pago de las primeras 360 toneladas métricas de arroz de un total de 8 mil que colocará Venezuela en el mercado cubano.
La cristalización de este sistema dio otro paso agigantado cuando este 6 de julio, Ecuador, tras la ratificación del Tratado Constitutivo del Sucre por parte de su Parlamento, el 30 de junio de 2010, realizó su primera operación al vender 5 mil 430 toneladas métricas de arroz del Banco Nacional de Fomento ecuatoriano a la Corporación Casa, empresa socialista venezolana, una operación que tuvo un costo de un millón 864 mil 15 sucres.
Estas dos primeras operaciones impulsan la principal premisa del Sistema Único de Compensación Regional, una iniciativa de los gobiernos que conforman el ALBA que dará mayor equidad y soberanía en el intercambio económico.
Se trata, además, de un esquema abierto el cual se fundamenta en los principios de la solidaridad, la sensibilidad social, para suprimir las grandes asimetrías entre los países y propiciar que los que tengan más problemas reciban ayuda de los que posean mayores excedentes.
Moneda que va más allá de lo físico
Como característica referencial, se debe entender que el principal objetivo del Sistema Único de Compensación Regional, es sustituir el uso de la moneda norteamericana, dólar, en el comercio entre los países de América Latina
El Sucre, que es una unidad de Cuenta Común, como lo fue en sus orígenes el Euro, no constituye una moneda física que tenga todos los atributos del dinero como es conocido por la ciudadanía, por lo que no existirá acuñaciones de moneda ni emisión de billetes.
Al tratarse una unidad de Cuenta Común, es un instrumento para medir y contabilizar un valor integrado por un conjunto de monedas nacionales (bolivianos, pesos convertibles, dólares, córdobas, bolívares) participantes en una misma canasta
Entre las fortalezas que posee el Sucre, se puede mencionar que está diseñado conforme una metodología para que mantenga un valor estable en el tiempo y no se vea afectado por las depreciaciones, devaluaciones, apreciaciones o revaluaciones de las monedas de la canasta que lo conforman. Su valor es de 1,25 dólares, lo cual lo ubica en los parámetros de las cotizaciones de las más importantes divisas del mundo.
Por lo antes expuesto, el principal objetivo de este ente interregional va más allá de una moneda física, ya que promoverá el intercambio regional y el desarrollo integral, todo esto con el objetivo de ir superando las asimetrías de las naciones latinoamericanas y sostener una política de inversiones que devengará en el desarrollo de actividades económicas complementarias.
Sistema con membresía abierta
De acuerdo a su concepción, el Sucre es un sistema de membresía abierta, es decir, existe la expectativa que dicho mecanismo de compensación se expanda a terceros, a países que expresen su deseo de unirse a la adhesión a pesar de que no formen parte del ALBA.
Asimismo dentro de los principios establecidos en el Tratado, se establece que el Sucre está abierto a todos los empresarios, públicos y privados, de los países participantes para realizar sus operaciones comerciales y sin distinción de carácter asociativo, lo que generaría modos más justos de intercambio al tiempo que incidiría en el incremento de la producción interna y generaría un ahorro neto de divisas.
Vale la pena destacar, que por primera vez se le dará la oportunidad de participar a pequeñas y medianas empresas así como a cooperativas en el procedimiento de otorgamiento de divisas, sector de la industria históricamente excluido en este tipo de transacciones internacionales.
Con este nuevo instrumento financiero, los países de América Latina, específicamente los que forman parte del ALBA, continúan trabajando para construir sus propias relaciones económicas y eso, a fin de cuentas, es lo que persigue el Sucre.
Marcos Medina