Pronunciamiento del
Parlamento Indígena de América.
517 años de resistencia indígena:
12 de octubre de 2009
Cuando se cumplen 517 años de la invasión europea a América, recordamos y rendimos un sincero homenaje a nuestros heroicos antepasados, especialmente, al Wapotori Guaicaipuro, quien defendió con su vida el territorio ocupado por los pueblos Teques y Caracas; él sigue siendo ejemplo de la Resistencia Indígena continental y planetaria junto a Tiuna, Naiguatá, Chacao, Mara, Paramaconi, Cayaurima, Sorocaima, Tamanaco y tanto otros héroes que la historia oficial no registra.
En nuestro país 40 pueblos indígenas: Baniva, Baré, Cubeo, Jivi, Hoti, Kurripaco, Piapoco, Ye’kwana, Puinave, Sáliva, Sanemá, Wotjuja, Yanomami, Warekena, Yabarana, Mako, Nengatú, Kari’ña, Cumanagoto, Pumé, Kuiba, Uruak, Akawayo, Arawako, Eñepa, Pemón, Sape, Wanai, Warao, Chaima, Wayuu, Añú, Barí, Yukpa, Japréria, Ayaman, Inga, Amorua, Timoto-cuicas y Guanonos, a pesar del revés que significó para nuestros antepasados la invasión europea, seguimos en pie de lucha y resistiendo contra toda forma de dominación, sojuzgamiento y exclusión, con el único fin de evitar que en nuestra Madre Tierra vuelvan a repetirse actos vergonzosos para la humanidad como la colonización de nuestro continente por potencias extranjeras, hecho que trajo consigo la desaparición y destrucción de pueblos enteros por ser cultural y religiosamente diferente, y por estar asentados sobre territorios ricos en oro, perla, plata y ahora el petróleo, cuyas extracciones ha servido para sembrar de miseria y enfermedades a nuestra gente, y esclavizar a nuestros hermanos del continente africano, a quienes también rendimos un homenaje por acompañarnos en un período nefasto para nuestros pueblos, y a sus descendientes por ayudarnos a construir un nuevo orden mundial.
517 años de lucha y de Resistencia Indígena es un largo camino, y su recorrido ha estado lleno de dificultades, las cuales aún no hemos logrado superar en su totalidad, debido a que todavía subyace en la estructura del Estado venezolano la visión excluyente y de invisibilización de los pueblos originarios, a pesar del innegable avance y apoyo recibido del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, quien ha llamado reiteradamente a profundizar la revolución bolivariana e incorporar el indosocialismo como un elemento fundamental del cambio estructural que se pretende.
Compartimos el llamado del presidente Chávez acerca de la necesidad de revisar, rectificar y reimpulsar las políticas públicas desarrolladas por los entes del gobierno nacional; en el caso concreto de los pueblos originarios es pertinente, necesario y urgente aplicar las tres R en la gestión pública dirigida a nuestros pueblos y comunidades, especialmente en lo concerniente a la conducción del Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas (MINPPI) y de la Misión Guaicaipuro, los cuales no han logrado articular una política consensuada y revolucionaria con los principales voceros y autoridades legitimas de los 40 pueblos y comunidades originarias.
Los pueblos y comunidades indígenas solicitamos al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, una reunión de trabajo a los fines de exponer la preocupación que nos embarga como consecuencia de la demora de la demarcación y titulación colectiva de nuestros hábitat y tierras, la cual se encuentra en mora de acuerdo a lo establecido en la disposición transitoria décima segunda de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, además de solicitarle la paralización y suspensión de cualquier procedimiento por parte del Instituto Nacional de Tierras (INTI) que implique adjudicación de tierras en las áreas por nosotros autodemarcadas, en ejercicio pleno de los derechos originarios, históricos y específicos de nuestros pueblos, ello debido a que este organismo ha venido otorgando cartas agrarias en nuestras tierras y hábitat generando con ello conflictos con otros sectores sociales.
Luchamos para que el nuevo Estado bolivariano y socialista dé cumplimiento al mandato constitucional y legal en cuanto a la actuación efectiva de las instituciones competentes para la defensa y garantía de nuestros hábitat y tierras frente a ocupaciones ilegales, y exigimos que previo cumplimiento del procedimiento previsto en la ley, se nos restituyan nuestros derechos originarios sobre las tierras ancestralmente ocupadas por nuestros pueblos y comunidades, y que nos han sido usurpadas por terceros no indígenas, poniendo en peligro nuestra existencia como pueblos originarios.
Respaldamos la movilización indígena continental acordada en la IV Cumbre Continental de Pueblos Originarios, realizada en Puno, Perú, entre el 28 de mayo y el 1 de junio de 2009, por la reafirmación de nuestra presencia en Abya Ayala y la defensa de la Madre Tierra ante las políticas desarrollistas, neoliberales e imperialistas que saquean los elementos constitutivos de nuestra Madre Tierra, frente a lo cual se plantea la creación de un Tribunal de Justicia Climática como paso previo al establecimiento de la Corte Internacional sobre Delitos Ambientales, que castigue tanto a empresas transnacionales como a los gobiernos cómplices del saqueo.
Condenamos las acciones genocidas del gobierno neoliberal de Perú contra los hermanos indígenas amazónicos, ocurridas el pasado 05 de junio del año en curso, en la población de Bagua, en particular, la persecución desatada contra los dirigentes de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP); de igual manera, condenamos al gobierno colombiano por las masacres recientes contra 12 hermanos indígenas Awá, en el Departamento de Nariño, a lo que se suma el desplazamiento interno de más 50 mil personas, entre ellas, miles de indígenas de los departamento del Cauca y Valle del Cauca y el ajusticiamiento de más de 1.500 dirigentes, en especial los integrantes del Consejo Regional de Indígenas del Cauca (CRIC).
Asimismo, hacemos un llamado de atención sobre el trato discriminatorio y represivo que ha dado histórica y recientemente el Estado chileno a los hermanos Mapuche que luchan incansablemente por preservar sus territorios, acción que le ha costado la vida a mucho de ellos a manos de carabineros, empresas madereras y transnacionales mineras.
Condenamos la instalación de las bases militares norteamericana en territorio de la hermana Republica de Colombia, con la clara intención de invadir en el futuro a nuestro territorio y el de otros países hermanos; y rechazamos al cruento golpe de Estado perpetrado contra el pueblo hondureño y su presidente constitucional, José Manuel Zelaya, quien debe ser restituido de inmediato.
Saludamos el acuerdo alcanzado entre el gobierno que lidera el presidente Rafael Correa y la Confederación de las Nacionalidades Indígenas Ecuatoriana (CONAIE), principal movimiento indígena del Ecuador y Latinoamérica, que desde los años 80 viene enfrentando al imperialismo, neoliberalismo y a la oligarquía ecuatoriana. El entendimiento y el dialogo oportuno entre las partes involucradas, evitó que las conquistas que el noble y valiente pueblo ecuatoriano ha logrado en los últimos años, a fuerzas de sacrificio, sudor, sangre y movilizaciones se perdieran en enfrentamientos inútiles.
Finalmente, ante la proximidad de las elecciones generales en diciembre del presente año en el Estado Plurinacional de Bolivia, expresamos que acompañaremos física y espiritualmente a nuestro hermano indígena, Evo Morales Ayma; tenemos confianza plena en que el pueblo boliviano nuevamente lo reeligirá como su Presidente, para seguir fortaleciendo la construcción de la gran patria que es América.
Parlamento Indigena de America