24 de septiembre de 2009
Venezuela será el primer país con mayor capacidad de destrucción de drogas
Con la activación de 10 hornos incineradores de droga, "Venezuela se ubica a la vanguardia como el primer país del mundo con capacidad de incineración de drogas ilícitas", aseguró el director de la ONA
El segundo centro de incineración de drogas ilícitas en Venezuela fue inaugurado este jueves en el estado Táchira, como parte de las políticas previstas en el Plan Nacional Antidrogas 2009-2013 que, entre otras cosas, prevé la construcción de un centro similar en cada entidad del territorio nacional, hecho que convertirá al país en la primera nación del mundo con mayor capacidad de destrucción de sustancias ilícitas.
La primera fase de este plan comprende la construcción de 10 centros. El primero de ellos fue inaugurado el pasado 31 de julio en Maiquetía, estado Vargas, mientras que el segundo corresponde a Táchira y los ocho restantes a los estados Carabobo, Zulia, Anzoátegui, Nueva Esparta, Lara, Apure, Amazonas y Bolívar.
Durante la inauguración del centro en Maiquetía, el presidente de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), coronel Néstor Reverol Torres, explicó que antes del 31 de diciembre de 2009 está prevista la puesta en marcha de los incineradores en Carabobo, Zulia, Anzoátegui, Nueva Esparta y Lara, y que los de Apure, Amazonas y Bolívar serían culminados durante el primer trimestre del año venidero.
La tecnología empleada en la construcción de estos centros es de diseño ecológico, puesto que evita la emisión de gases tóxicos hacia el exterior y, a su vez, protege a los operadores, razones que ameritaron su certificación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Ambiente (OMA).
Reverol también destacó que la iniciativa convierte a Venezuela en el primer país del mundo con mayor capacidad de hornos de destrucción de drogas, además de ser el segundo del hemisferio en usar este tipo de tecnología ecológica, después de Argentina.
Otra virtud de los nuevos centros incineradores radica en el hecho de que garantizan la quema total de la droga y permite el control exhaustivo de la operación, a fin de evitar la extracción ilegal de sustancias ilícitas por parte de funcionarios corruptos.
Cada horno comporta una inversión aproximada de 1,5 millones de bolívares fuertes.
El uso de los hornos operativos incluye coordinar la quema de drogas incautadas por los cuerpos de seguridad durante la última semana de cada mes, con el fin de agudizar los controles.
Táchira tendrá su centro de incineración en la avenida Marginal del Torbes, al lado de la sede del Instituto Nacional de Transporte y Tránsito Terrestre (INTTT) y de la delegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), en San Cristóbal, la capital de la entidad andina.
ABN / MinCI