Ministerio del Poder Popular para la Comunicacion y la Informacion
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Caracas, 23 de mayo de 2012
29 de noviembre de 2007
Canciller Maduro dijo que están evaluando integralmente la relación bilateral:
Pueblo venezolano apoya posición de Chávez ante deslealtad de Uribe
Canciller Maduro destacó el empeño y voluntad que puso el presidente Chávez en su gestión mediadora
El ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro Moros, dijo que las relaciones entre Venezuela y Colombia están sometidas a un permanente análisis y que será el Presidente de la República quien anuncie, en su momento, la política a seguir al respecto.

Indicó que mientras el presidente Hugo Chávez mantenía al presidente Uribe permanentemente informado de los pasos y gestiones que daba como parte de su misión mediadora en procura de un acuerdo humanitario, el mandatario colombiano ni siquiera hizo una llamada telefónica a su colega venezolano para informarle su decisión de cesar esa mediación.

Previo a estas declaraciones del Canciller Maduro, ofrecidas en el programa “Dando y Dando”, que transmite Venezolana de Televisión, el presidente Chávez había advertido en el estado Táchira que no tendría ningún tipo de relación con el gobierno de Colombia mientras el presidente Uribe se mantenga en la Primera Magistratura del vecino país. El Canciller Maduro afirmó que “el pueblo venezolano respalda esta posición, porque es transparente, clara y digna”.

Destacó el empeño y voluntad que puso el presidente Chávez en su gestión mediadora, en sus comunicaciones con el presidente Uribe, en sus contactos con familiares de retenidos por las Farc y de guerrilleros presos, y con líderes de esa organización, así como del Eln cuyas negociaciones con el gobierno colombiano también habían sido suspendidas.

“Y de un día para otro –recordó el Ministro del Exterior- el gobierno colombiano comenzó a obstaculizar esa gestión. Ellos autorizaron la reunión con un miembro del secretariado de las Farc y después echan a rodar el rumor de que se trató de una reunión decidida unilateralmente por el presidente Chávez”.

Apuntó que cuando se supo que esa reunión había sido acordada, las fuerzas militares colombianas “empezaron a bombardear inclementemente los frentes por donde podían salir (de las montañas colombianas) los emisarios de las Farc. También trataron de impedir la reunión de los presidentes Chávez y Sarkozy”.

“Posteriormente –agregó el Canciller- cuando se dan cuenta que el presidente Chávez, con amor, con persistencia, con claridad, por amor a Colombia y a la paz, iba a adelante y comenzaba a tomar un rumbo acelerado y exitoso, el gobierno colombiano se echó para atrás porque no cree en la paz, no le apuesta a la paz. Está muy vinculado a los intereses de la guerra que mueve miles de millones de dólares en Colombia, pero también muy vinculado a los intereses de Estados Unidos”.

Estimó que, dado los avances que se venían logrando, superiores en solo tres meses a los que se alcanzaron en los seis años anteriores por el gobierno colombiano, “este diciembre íbamos a tener los primeros secuestrados libres y luego vendría la reunión con el Comandante Manuel Marulanda”.

Según el Canciller Maduro, el desenlace evidenció dos corrientes en la sociedad colombiana: “una mayoritaria, que quiere paz, que está cansada de 60 años de guerra, de muerte y violencia, y otra, de la oligarquía guerrerista, representada por los principales personeros del gobierno del presidente Uribe, parte de la cúpula militar y por la cúpula empresarial; en fin, por la oligarquía rancia y por el propio presidente Uribe, que se comportó de manera desleal con el presidente Chávez, quien había actuado con toda transparencia, sin esconder nada, y mostrando todo en “vivo y en directo”.

Dijo que mientras el presidente Chávez actuó como mediador para gestionar la liberación de los retenidos por las Farc y los guerrilleros presos en cárceles colombianas, hubo una comunicación permanente con el gobierno colombiano, “pero ellos –acotó- no utilizaron las vías de comunicación para consultar cualquier duda. Ni una llamada”.

Antes de la decisión del presidente Uribe, los funcionarios colombianos involucrados con el tema del acuerdo humanitario, se comunicaban con el Canciller, inclusive, en horas de la madrugada, dado que se les había facilitado todos los teléfonos para ubicarlo en cualquier momento y lugar.

El Canciller Maduro insistió en que después, cuando deciden terminar con la mediación venezolana, tampoco hubo alguna llamada para informar esa decisión. “Nosotros sacamos un primer comunicado respetuoso, reconociendo la decisión soberana, que Venezuela constató. Fue un comunicado, inclusive, amistoso, esperando una reacción positiva, pero pasaron 48 horas y no hubo ni una sola llamada del Comisionado de Paz, Luis Carlos Resatrepo; ni del Canciller Fernando Araujo ni del presidente Uribe. Ni una llamadita que seguramente hubiera podido generar algún tipo de comunicación. Pero no, no querían”.

“Ahora –añadió el Canciller venezolano- hemos tomado medidas. Estamos en este momento en el proceso de análisis y evaluación a fondo de la relación con Colombia de manera integral; hemos llamado a consultas a nuestro embajador en Bogotá, y seguramente de allí se derivará, con claridad, una política para esta situación. Será una política muy clara que el Presidente de la República , en su momento, decidirá y anunciará al país”.
Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores
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