ENTREVISTA Alain Lipietz Diputado Europeo
El foco de la Ecología Política es precisamente
Por: Manuela Solé (*)
El Seminario de Ecociudadanos titulado "La Ecología Política: Un
proyecto Unificador de las Fuerzas Progresistas del siglo XXI",
encuentro organizado entre el Ministerio de Educación, Ministerio
de Relaciones Exteriores, el Parlamento Andino y la Comisión de
Ambiente de la Asamblea Nacional, fue el espacio apropiado para
escuchar y entrevistar al Diputado Europeo Alain Lipietz, principal
ponente durante el evento.
El francés Lipietz es Ingeniero civil, economista, miembro del
movimiento de los verdes de Francia y Simpatizante de la Revolución
Bolivariana, actualmente es el presidente de la delegación del
Parlamento Europeo para la Comunidad Andina de Naciones y tiene una
amplia experiencia en el movimiento ecologista mundial.
¿Qué es la Ecología Política?
"La Ecología Política tiene su base sobre la reflexión de un
triángulo: se preocupa de las relaciones de la gente como
individuos que necesitan comer, respirar aire puro, etc., por un
lado. Por otro lado, su actividad organizada: la producción dentro
de la sociedad y el territorio. Y tercero, la condición de nuestra
vida, el territorio, que nos da aire, nos da comida, agua y más.
Ese territorio esta siendo siempre transformado por la actividad
humana. Esta relación triangular es el objeto del pensamiento
ecológico; cómo mantener el territorio saludable para la
supervivencia de la especie humana y de todas las especies de la
naturaleza".
¿Cómo se aplica en la vida cotidiana?
"Se trata de la manera cómo los individuos organizan su vida en
grupo para aprovechar racionalmente la naturaleza, ya que no sólo
se habla de la capacidad de producción sino de la capacidad de
carga, es decir cuántos hombres pueden vivir en un territorio. La
Ecología Política es una posición política y ecológica al mismo
tiempo, porque hay personas que no se ocupan de estos aspectos. No
se dan cuenta de que nuestra vida depende de una buena relación
entre el territorio y nuestra forma organizativa. Recordemos
entonces que la economía habla de cuánto hacemos y la ecología
habla de porqué lo hacemos".
¿Qué perspectivas tenemos en Venezuela para la creación de un
partido ecológico?
"Bueno, depende de la tradición. No puedo hablar por Venezuela.
Cuando nuevas ideas vienen hay dos soluciones: crear su propio
partido o combinar ideas con otros dentro de un partido ya
establecido. Por ejemplo, en Francia las ideas socialistas estaban
representadas por dos partidos, el socialista y el comunista.
Entonces, los ecologistas vinieron y dijeron: los comunistas y los
socialistas se preocupan solo de producir y compartir, pero
nosotros decimos que es muy importante tener en cuenta el
territorio, la naturaleza y las generaciones futuras y para afirmar
eso, necesitamos un partido político. Claro que ese partido nació
de varios movimientos sociales, ambientalistas claro, pero también
de las feministas, el movimiento contra la guerra fría, y más; todo
sobre lo que los otros partidos no les interesa mucho o no se
ocupaban".
¿Qué otra posibilidad existe?
"En EEUU crearon un partido verde que controla el 4 % de los votos.
Claro que dentro de una situación de este tipo es muy difícil
existir, porque si hacen una alianza con los demócratas, ellos
aceptan sus votos y después no hacen nada. Pero si se presentan
contra los demócratas permiten a los republicanos ganar.
Dependiendo de cada situación hay que elegir entre crear un partido
ambientalista o existir dentro de uno de los partidos constituidos.
Yo creo que lo mejor es crear un movimiento de opinión ecologista,
dentro de los partidos de la era bolivariana, y si los bolivarianos
no hacen lo que se necesita, entonces sí deben crear su propio
partido".
¿Cómo puede el Gobierno Bolivariano enfrentar el antagonismo entre
la necesidad de extraer petróleo y la necesidad de cumplir con el
Protocolo de Kyoto?
"Venezuela es un país muy importante, es por eso que vengo.
Precisamente es la nación que es, al mismo tiempo, productora
importante de gases con efecto invernadero y la principal victima
del cambio climático-con las lluvias de Vargas y la vaguada
reciente. Creo que es el país que tiene las dos posibilidades,
necesita producir petróleo para salvar a su propio territorio y
necesita el acuerdo de Kyoto. Yo pienso que Venezuela podría ser el
gran aliado de la Unión Europea ya que la UE es el poder más
avanzado en la defensa de Kyoto. Esta alianza es posible, por eso
hay que fijar un precio muy alto del petróleo y compartir la renta
petrolera entre los países consumidores y los países productores.
Es posible para Venezuela ganar más dinero con un petróleo más caro
con cantidades menores. Es posible mantener los beneficios de la
renta petrolera y respetar el acuerdo de Kyoto".
¿Cómo podría hacerse esa conjunción?
"En cuanto al tema de las energías alternativas, yo lo veo así:
cuando un país produce más petróleo del que necesita, para él
parece que el petróleo es una cosa no escasa y tiene una tendencia
a ignorar el esfuerzo para producir electricidad de otra manera, yo
pienso que esto es un error. Hay una cantidad de producción de
petróleo en Venezuela, éste se puede consumir o exportar. Yo pienso
que para Venezuela es mejor exportar su petróleo y producir su
electricidad con formas alternativas mediante energías limpias,
pero es difícil entender esto porque de manera inmediata el
petróleo es muy barato aquí. Entonces, hay que transformar poco a
poco el precio interno del petróleo también para los venezolanos de
manera que esto provocará la adopción de técnicas alternativas de
energía".
¿Cuál es el camino para sensibilizar tanto a la sociedad civil como
a los representantes gubernamentales, ante la necesidad de
universalizar la noción de corresponsabilidad ambiental?
"Hay dos soluciones; la discusión diplomática entre los países que
puede constituirse en una formación de supernaciones como la
Comunidad Suramericana de Naciones o la Unión Europea que es el
proceso de unión más avanzado del mundo; esta es la vía política.
También hay una vía ideológica: provocar, suscitar o desarrollar
movimientos sociales de discusiones transnacionales, como el Foro
Mundial de Porto Alegre, que tendrá una reunión en Venezuela a
finales de este año. Hay que avanzar de los dos lados; crear una
opinión común a nivel mundial y crear formas de políticas
mundiales. Hay que abandonar progresivamente la idea de que la
soberanía popular se expresa necesariamente dentro de la soberanía
nacional. Es más y más necesario -como los problemas sociales y
ecológicos son globales- crear las formas de políticas
trasnacionales, con una ciudadanía trasnacional".
El argumento de la urgencia de la erradicación de la pobreza
implica un desarrollo industrializado que a veces omite, o pospone
el factor ambiental ¿cómo sensibilizar, conciliar y contribuir para
que esto no suceda?
"Cuando se dice que la ecología no crea trabajo es completamente
falso, la riqueza se produce con el factor capital, el factor
trabajo y el factor naturaleza. Todo el esfuerzo de la humanidad
durante 10 mil años fue de disminuir el factor trabajo consumiendo
más y más naturaleza, ahora estamos en una limitación necesitamos
consumir menos naturaleza usando más trabajo. He visto los barrios
pobres de Caracas y lo primero es que la principal necesidad de
este país es una urbanización correcta con servicios, agua limpia,
etc. La ecología es humana, un territorio sano para la gente es la
principal necesidad".
(*) msole@mci.gov.ve