29 de febrero de 2008
El día que bajaron los cerros
El 27F nos dejó una gran enseñanza a los militantes de izquierda
Ana Teresa Gómez, quien para la época militaba en el movimiento de izquierda Proyecto 92, cuenta cómo el gobierno aprovechó el momento de confusión para hacer lo que llamaron una limpieza social, asesinando a presos e indigentes. Ella fue amiga de la líder estudiantil Yulimar Reyes, la primera persona asesinada en Caracas el 27 de febrero de 1989 (27F)
Por: Dexy García (*)
¿Dónde vivías y a qué te de dedicabas el 27F de 1989?
Para la fecha en que se produce lo que se conoció como “el Sacudón” o “Rebelión de los de abajo”, en febrero de 1989, yo vivía en El Valle, en la calle 8, en los edificios cercanos a la avenida principal. Militaba en el Proyecto 92, conocido en las universidades como “Desobediencia Popular”, por una consigna que teníamos. Trabajaba en la Universidad Central de Venezuela (UCV) como oficinista, a pesar de tener un título de socióloga, que no me servía para nada porque los activistas de izquierda en este país no teníamos mayores oportunidades de empleo.
¿Tuviste alguna participación en esos hechos?
Como en todas las protestas que se desarrollaban en el país, para mí y para muchos otros, ésta era una más. Estando dentro de la universidad, desconocía las dimensiones reales de lo que estaba ocurriendo. Rumores de todo tipo llegaban a la Escuela de Educación, donde trabajaba, y en la mañana, bien temprano, me llamó Yulimar Reyes (la Yoko para nosotros), emocionada porque le acababan de hacer una entrevista en la tele en la que le habían solicitado su opinión sobre el paquete de medidas económicas, implementadas por Carlos Andrés Pérez.
¿Perdiste algún familiar y/o amigos durante la represión?
El primer muerto que se produce el 27F es Yulimar Reyes, amiga y camarada que vivía por temporadas en mi casa, y con la cual tenía una estrecha relación de afecto y camaradería. Después nos enteraríamos de otros caídos. Recuerdo particularmente a un muchacho de la Escuela de Historia, llamado Carlos Dorantes, que fue asesinado en el 23 de Enero.
Debo acotar, que siendo Yulimar estudiante de Letras de la UCV, nosotros asumimos que ese era un muerto nuestro, y logramos lo que nadie: el único detenido por el genocidio cometido contra los descalzos que quisieron tomar el cielo por asalto, fue el que la asesinó a ella. Nosotros, sin recursos, logramos que detuvieran al asesino de Yulimar y que estuviera algún tiempo preso.
¿Cuál fue el comportamiento de las fuerzas de seguridad del Estado: policía y Guardia Nacional?
En la UCV, efectivamente se presenta la PM, pero haciendo honor a la realidad, los días posteriores al 27 fue cuando se produjeron gran cantidad de asesinatos. En El Valle, donde los saqueos y los muertos eran el signo fundamental, no había PM ni Guardia, pero estaban unos muchachos imberbes del ejército, con el terror marcado en el rostro ante los cerros que parecían venírseles encima. En el 23 de Enero, donde quedaron las huellas de ese miedo, también era el ejército el que reprimía y disparaba a diestra y siniestra ante cualquier movimiento.
Creo que los PM, La Guardia Nacional y la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP) fueron utilizados para operaciones más específicas, como la del asesinato de una cantidad importante de presos del Retén de Catia o La Cárcel Modelo, que creyendo ganar la calle, eran esperados como ratas en una especie de “limpieza social”. O la de los indigentes de una casa de abrigo en San Martín, que no sabiendo que había “Toque de queda”, y habiendo encontrado las puertas sospechosamente abiertas, salieron y tuvieron la misma suerte.
¿Cuáles cree fueron las causas que desencadenaron los hechos del 27F?
La mayoría de los análisis inmediatamente posteriores atribuyen las causas al paquete de medidas de Carlos Andrés Pérez, que trajo el aumento de la gasolina, y que detona la protesta en Guarenas, cuando la gente que salió a laborar y se encontró con el aumento del pasaje.
Sin embargo, creo que fueron muchos los elementos que se juntaron, la gran brecha entre ricos y pobres, el desgaste de los partidos Acción Democrática y Social Cristiano COPEI. Los reclamos, protestas y exigencias de la población respondidos sólo con plomo fueron parte de los elementos que sirvieron de caldo de cultivo a una protesta que nadie puede atribuirse, porque honestamente, los militantes de todas las organizaciones de izquierda y ultra izquierda del momento quedamos a la cola de esta gran manifestación, de un pueblo que sin banderas y sin líderes decidió tomar la calle y hacerse oír.
¿Qué significado tiene el 27F en la historia de Venezuela?
Creo que la importancia del 27F es muy grande, sobre todo porque indica que la historia de rebelión de este pueblo no comenzó ni va a culminar con el Comandante Chávez. Después del 23 de enero de 1958, es la manifestación del pueblo sin “líderes” más importante que se ha producido en este país y marca el comienzo del fin de la Cuarta República o democracia representativa como la llamaban.
¿Qué deben saber los venezolanos que no habían nacido sobre el 27F?
Deben saber, entre otras cosas, que eso que nos quisieron vender como modelo de democracia, no era tal, porque a diferencia de ahora, las protestas anteriores al 27F y esta misma, tuvieron como respuesta la represión desmedida, el asesinato, detención, tortura y desapariciones forzosas.
Deben saber que no es verdad que estamos ante una “masa amorfa”, nombre que aún muchos hoy insisten en darle a este bravo pueblo, que no se deja manipular y que es capaz de movilizarse y hacer temblar cuando se molesta.
Deben saber que esta gran manifestación de frustración, rabia e irreverencia dejó una gran cantidad de asesinados y desaparecidos, que parecieran haber sido olvidados por los nuevos adalides de los Derechos Humanos.
Pero deben saber, ante todo, que este pueblo aprendió una gran lección dada por sí mismo: su capacidad para hacer temblar a quienes, en su nombre, llamándose sus representantes, no responden a sus necesidades, expectativas y esperanzas. Y esto tiene plena vigencia hoy. El pueblo llano, el pueblo descalzo, verdaderamente quiere al presidente Chávez y lo ve como líder de este proceso, pero ello no es obstáculo para que ejerza presión en algún momento, para que definitivamente se corrijan los vicios que amenazan con enviarnos de nuevo a la Cuarta República.
A los militantes de izquierda nos dejó una gran enseñanza el 27-F. Este pueblo que se alzó a lo ancho y largo del territorio nacional, nos demostró no sólo que estábamos errados en la percepción que teníamos de él, y creo que nos puso a repensar en la práctica política que veníamos teniendo hasta ese momento, porque nuestro papel esos días, y desde la honestidad más absoluta, fue de acompañamiento, jamás de dirección o “vanguardia”.
¿Qué siente cuando recuerda esta fecha?
Es difícil esta pregunta. Si la vemos desde el punto de vista de una gran rebelión de descalzos que sólo tenían su voz y su rabia y que sembraron los cimientos de lo que hoy vivimos, el sentimiento no puede ser otro que de alegría.
Si analizamos, o más bien, contabilizamos el costo en vidas humanas que representó (y más desde los afectos), no podemos dejar de sentir, más que tristeza, rabia y frustración.
Teresa, finalmente, comenta que la película de Román Chalbaud sobre el 27F no reivindica, en absoluto, la verdad. En la película el ejército aparece liberado de responsabilidad de los muertos del 27F. Cuando todos saben que el ejército de esos tiempos también participó en las masacres de Cantaura, Yumare, El Amparo, Las Garcitas y Caño Colorado. Además, asegura que, “no sabemos por qué razón, aparece un dirigente juvenil de la Liga Socialista, partido desaparecido ya en 1989, como el motor de una protesta que, repito, nadie organizó ni dirigió. Si tenemos un compromiso de contar la historia de los oprimidos, de sus luchas, no podemos falsear la historia. Y la película si tiene algo que reivindicar, es justamente contar una historia que no es tal”.
“Lamentablemente la mayoría de los que participamos en esos sucesos no tenemos los recursos para recoger testimonios de familiares, amigos, protagonistas de esta fecha y contar la verdadera historia del día en que bajaron los cerros”, concluyó.
(*) dgarcia@minci.gob.ve
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