Discurso del Presidente Maduro durante presentación de la Memoria y Cuenta 2013

Publicado: 20/01/2014

PRESENTACIÓN

En fecha 15 de enero de 2014, cumpliendo con lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el presidente obrero Nicolás Maduro Moros rindió la memoria y cuenta de su gestión del año 2013, ante el pueblo y el Poder Legislativo.

En un acto solemne, impregnado de la presencia del Comandante Supremo Hugo Chávez, a quien Nicolás Maduro rindió homenaje en repetidas oportunidades y recordó con palabras emotivas, pero también contundentes a la hora de convocarnos a respetar su legado político, el Presidente de la República hizo un balance de la gestión del Gobierno Bolivariano durante el difícil año 2013, a la vez que denunció las agresiones a la economía y al pueblo venezolano por parte de algunos sectores antipatrióticos, que pretenden desestabilizar al Gobierno.

En el marco de la aplicación del Plan de la Patria, anunció algunas medidas económicas, políticas y sociales que se adoptarán para seguir avanzando en la construcción del socialismo y el desarrollo de Venezuela como potencia.

Ejerciendo siempre la transparencia como política de información y comunicación, el Presidente proporcionó datos y cifras de los indicadores más significativos referentes a la lucha contra la pobreza, el desempleo y los progresos en desarrollo humano, ingresos e inversión social en el país. También se refirió a los problemas que aún no han sido resueltos satisfactoriamente y expuso las medidas que se están adoptando para solucionarlos, como la corrupción y la inseguridad.

La Revolución Bolivariana y el pueblo profundizan la democracia socialista

Mensaje anual a la Nación

 Buenas tardes, queridos compatriotas, diputado Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, y a su Junta Directiva; querida doctora Gladys Gutiérrez, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; querida doctora Luisa Ortega Díaz, presidenta del Consejo Moral Republicano y fiscal general de la República; querida compañera Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral; compañera Gabriela Ramírez, defensora del Pueblo; compañera Adelina González, contralora general de la República; compatriota Ciro Araujo, defensor público general; embajadores, embajadoras, encargados de negocios de los países representados en Venezuela, les transmito un abrazo especial a cada uno de ustedes.

Un abrazo fraternal, al inicio de este año, a cada uno de ustedes con los cuales hemos compartido tantos años, en varios lugares del mundo, luchando por la paz, por la vida y por la cooperación entre nuestros gobiernos y nuestros pueblos, gracias por acompañarnos el día de hoy. Querido compañero Jorge Arreaza, vicepresidente ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela; vicepresidentes de gobierno, Héctor Rodríguez, del Área Social; Jorge Giordani, vicepresidente de Planificación; Hebert García Plaza, vicepresidente Territorial; Rafael Ramírez Carreño, vicepresidente de Economía; compañero Elías Jaua, vicepresidente del Área Política; ministros, ministras, compañera almiranta en jefa, ministra del Poder Popular para la Defensa; general en jefe Padrino López; comandantes generales de los cuatro componentes, Ejército, Armada, Aviación, Guardia Nacional; comandante general de la Milicia Nacional Bolivariana; viceministros, generales, almirantes, jefes de la REDI; compañeros de la Fuerza Armada, como siempre un abrazo fraterno de hermanos de lucha por la realización de los grandes sueños de la patria.

Tuvimos una muy buena jornada hace dos días, de seis horas de trabajo, revisando todos los planes estratégicos de desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, paso por paso, conversando a fondo, estudiando los temas de la defensa nacional, del desarrollo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Es extraordinario el clima de unión que hay en nuestro Alto Mando Militar y en todo el liderazgo y la jefatura militar del país, unión bolivariana, en el espíritu de Chávez, extraordinario. De verdad, uno sale feliz de constatarlo.

Queridos compatriotas del Movimiento por la Paz y la Vida, cantantes, actrices, actores, deportistas, atletas de nuestra patria, líderes sociales, pueblos indígenas, líderes sindicales, líderes campesinos. Gobernadores y gobernadoras, con barba y sin barba, que están aquí presentes, alcaldes, alcaldesas, queridos compatriotas, diputados, diputadas; maestro mayor general Pérez Arcay, que se encuentra aquí siempre, con sus luces, con su amor, con su claridad, con su orientación.

Quiero expresar, antes que nada, nuestro saludo de solidaridad y nuestra felicitación, hoy 15 de enero, a los maestros y maestras de la patria, a los que todos los días están al frente de nuestros niños, niñas, de nuestros jóvenes, adolescentes, a ellos va nuestro saludo y nuestro compromiso de trabajo, de reivindicación permanente de su labor.

Me decía el compañero, querido compañero, capitán revolucionario, Diosdado Cabello, que venir a esta Asamblea Nacional, a estos espacios, siempre trae múltiples recuerdos, en primer lugar a quienes estuvimos por aquí unos siete, ocho años, desde el antiguo Congreso, el último Congreso de la Cuarta República. Aquí en este hemiciclo funcionaba el llamado Senado de la República. Recuerdo ese último Senado, de aquel lado funcionaba la Cámara de Diputados. Ahí estaba yo como diputado, un joven imberbe, luchador social, revolucionario, que iniciaba las batallas dentro de estos espacios que siempre vimos de lejos, como algo extraño y en donde entrábamos con una conciencia y un compromiso de pueblo, profundo, en nuestro corazón, y de lealtad a nuestro comandante Chávez.

También recordamos cuántas veces vinimos a acompañar a nuestro Comandante Hugo Chávez aquí, desde su primer mensaje, tuvimos viendo desde el primer mensaje, en el año 2001, cumpliendo esta Constitución, hasta el último mensaje. El promedio de horas que le dedicaba el Comandante Chávez a exponer todo su trabajo, toda su acción que también resumía horas, meses, años intensos de estudio y de trabajo. La última vez que vino aquí habló casi nueve horas y media, y yo recuerdo que al terminar conversamos y me dijo: “Pude haber estado tres horas más”.

Ya sabemos que había pasado por una operación muy difícil, había superado los tratamientos de la quimioterapia, y, bueno, sorprendentemente, casi un mes después de estar aquí, otra vez la emboscada y nuevamente una operación, la radioterapia. Cuántas batallas dio el Comandante, con qué dignidad, es inolvidable la dignidad, siempre su sonrisa a flor de piel, su confianza en el futuro y su fuerza para trabajar prácticamente hasta el último segundo de la vida que le tocó vivir entre nosotros.

Son recuerdos que nos llegan siempre que venimos a estos espacios y agradezco verdaderamente a todos los diputados, de todas las fuerzas políticas, por estar aquí presentes. He hecho un esfuerzo por resumir este informe que presento de manera directa ante la plenaria de la Asamblea Nacional, resumir tantas cosas hechas y vividas durante el año 2013. A nombre de Dios, a quien le pido su bendición, y en su nombre entrego este informe con la mayor honestidad y sinceridad posible.

Conmemorando nuestra historia y a luchadores sociales

Diputados y diputadas, en el inicio de estas palabras, hoy 15 de enero, en este primer mensaje como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quiero hacer memoria de una de las enseñanzas fundamentales de nuestro Comandante Supremo, que consistía en la necesidad permanente de alimentar nuestra memoria histórica, nuestra memoria histórica venezolana, nuestramericana y universal.

Estamos conmemorando este año el bicentenario del que ha sido llamado el año terrible de nuestra Guerra de Independencia, el año en que la guerra a muerte se expresó con su mayor franqueza, con su mayor crudeza. 1814 fue el año en que irrumpió en nuestra historia la figura de Tomás Boves, caudillando a verdaderas multitudes del pueblo irredento, para dar al traste con la Segunda República. Tiempos de Boves, se llamaron.

La causa independentista carecía de contenido social, no se había convertido en un sentimiento popular. El cantor Gino González lo ha dicho inmejorablemente en su canción “Nosotros con Chávez”; dice Gino en su canción: “Somos el pueblo en guerrilla que con Boves se alzó y que después con Bolívar la rabia si encarriló”, y este pueblo logró encarrilar su fuerza porque nuestro Libertador entendió claramente la lección de 1814. Y convirtió a la Guerra de Independencia, como lo dijera el maestro Juan Bosch, en una verdadera guerra social. 1814 fue un año ciertamente signado por la adversidad, pero signado también por el sacrificio y el heroísmo.

En este 2014 se van a cumplir 200 años de la batalla de La Victoria, de la batalla de San Mateo, de la batalla de Boca Chica, de la primera batalla de Carabobo, y paremos de contar. Son fechas gloriosas para la patria que vamos a conmemorar por todo alto, para seguir forjando memoria y construyendo conciencia histórica.

También se cumple, el día de hoy, un nuevo aniversario del asesinato de Rosa Luxemburgo, aquel 15 de enero de 1919. Queremos recordar unas palabras de esta clarividente en el texto llamado la Revolución Rusa, escrito en 1918, donde la gran revolucionaria alemana realiza la primera crítica a fondo al modelo soviético. Oigamos estas palabras suyas:

Siempre hemos diferenciado el contenido social de la forma política de la democracia burguesa; siempre hemos denunciado el duro contenido de desigualdad social y falta de libertad que se esconde bajo la dulce cobertura de la igualdad y la libertad formales, y no lo hicimos para repudiar a éstas, sino para impulsar a la clase obrera a no contentarse con la cobertura, sino a conquistar el poder político para crear una democracia socialista en reemplazo de la democracia burguesa, no para eliminar la democracia”.

Estas palabras las podría haber dicho nuestro Comandante. Nuestra Revolución Bolivariana, socialista, se ha hecho y se está haciendo para profundizar la democracia, para llevarla a su mayor perfección posible, pero nunca para eliminarla. Es el pueblo el que ha conquistado el poder político para sí, y a nosotros nos toca gobernar obedeciendo, por lealtad rigurosa al legado de Chávez. El ejercicio del poder obediencial es para nosotros irrenunciable y en eso no va a haber marcha atrás.

Hoy también conmemoramos el aniversario del nacimiento del reverendo Martin Luther King, 15 de enero de 1929. Rosa Luxemburgo murió asesinada en 1919, y diez años después nacía el ángel negro Martin Luther King, “The King of love”, “el Rey del Amor”, como lo llamó la gran Nina Simón en una bella canción.

El hombre que tenía un sueño, el indoblegable luchador por los derechos civiles y contra el racismo es un ejemplo imborrable e imperecedero para quienes combatimos al imperio, pero amamos al pueblo de los Estados Unidos. Vale recordar estas palabras suyas que caracterizan con exactitud el belicismo actual del imperio estadounidense: “Una nación que continúa, año tras año, gastando más en la defensa militar que en programas de asistencia social, se está aproximando a la muerte espiritual”, decía Martin Luther King.

Qué diría hoy, cuando el gasto armamentista de los Estados Unidos no hace sino aumentar exponencialmente, año tras año. Y si la nación del Norte no ha muerto espiritualmente del todo es gracias a hombres y mujeres como él, que han luchado tenazmente para cambiar el curso de la historia. Desde aquí, desde la Venezuela revolucionaria, decimos honor y gloria a Martin Luther King y su legado maravilloso.

Pueblo de inquebrantable lealtad e irrevocable decisión

Queridos compatriotas que nos escuchan en las calles de acá del centro de Caracas y que nos escuchan a lo largo y ancho de nuestra patria, y a través de Telesur más allá de las fronteras de esta Venezuela bolivariana, el 2013 fue el año más duro, el año más difícil para la Revolución Bolivariana a lo largo de toda su historia. No tengo la menor duda de ello, nada puede compararse con la magnitud de la pérdida que tuvimos el infausto 5 de marzo de 2013, la desaparición física del Comandante Supremo Hugo Chávez.

Literalmente, nos sacudió, nos conmovió como pueblo. Desaparecía físicamente nuestro padre y guía, nuestro líder indiscutible; desaparecía físicamente nuestro insustituible, nuestro imprescindible; desaparecía físicamente el gran hombre que siempre nos señalaba el camino; desparecía físicamente el más nuestro de los nuestros, el más amoroso entre los amorosos.

Realmente, cuando perdimos físicamente a nuestro Comandante, no sólo lamentamos la pérdida de un gran líder político, de un gran líder militar, de un gran estadista, de un hombre extraordinario en sus funciones como revolucionario, como profeta transformador de su tiempo, sentimos perder, como lo digo aquí, al más amoroso de los amorosos, al amigo, al padre, al que transmitía amor al que no lo tenía, al que supo dignificar a un pueblo a través del sentimiento más sublime que es el respeto, el respeto al pueblo, a los humildes, al pata en el suelo, al campesino, al trabajador, el reconocimiento del invisible, del excluido de todos los tiempos.

Por todo ello, yo quiero rendirle tributo de admiración y gratitud a nuestro pueblo, que infinita grandeza demostró a lo largo de este año tan terriblemente difícil, tan dolorosamente duro. Con toda su tristeza y su pesar a cuestas, con su llanto y con su duelo, el pueblo reafirmó su inquebrantable lealtad y su irrevocable decisión de darle continuidad a la Revolución Bolivariana, dando la más sublime demostración de lealtad al Comandante y a su legado. ¿Cómo no darle la razón una vez más al Comandante Hugo Chávez?

Somos el pueblo de las dificultades, y vaya que nuestro pueblo lo demostró en el 2013 luego de la partida del presidente Chávez.

Como manda la Constitución, se convocó a elecciones democráticas para elegir a un nuevo Presidente, las cuales se realizaron el 14 de abril del año 2013 con récord de participación y con una victoria heroica de la Revolución Bolivariana, en paz.

A la victoria heroica del 14 de abril, sucedió la victoria no menos heroica del 8 de diciembre de 2013. Hay que destacar que, en los meses que trascurrieron entre las dos grandes batallas de este año, el pueblo se creció sobre sí mismo, recuperó plenamente su poderosa energía y refutó contundentemente a quienes sostenían que la Revolución Bolivariana no sobreviviría a la desaparición física de Chávez.

Son los mismos y las mismas que no terminan de entender una gran verdad que enunciara el propio Comandante: Venezuela cambió para siempre al pasado puntofijista, se disfrace a conveniencia como se disfrace. Nuestro pueblo no volverá jamás, nunca más volveremos a ser una colonia petrolera yanqui; nunca más estaremos de rodillas. Es y seguirá siendo imperturbable, para decirlo con Bolívar, nuestra resolución de independencia o nada.

Recordemos estas palabras del Comandante Supremo, pronunciadas el 19 de agosto del año 2000:

¿Cómo enfrentarnos de aquí en adelante, a partir de hoy para los próximos 30 años y más, al síndrome de 1830 que anda revoloteándonos como las aves negras de los malos presagios?”, preguntaba Hugo Chávez. “Yo me atrevería a adelantar que para enfrentar con éxito el peligro, el síndrome o la maldición, entre otras cosas, tenemos que amarnos, creo que lo dije este mismo año, aquí en este lugar, armarnos de una visión jánica, aquella visión del Rey Jano, también de la mitología que miraba al pasado y al mismo tiempo miraba al futuro. Tenía dos caras, una mirando al pasado y nunca lo perdía de vista y otra mirando al futuro y nunca perdía de vista el futuro, y pisando el presente sin perder tampoco la certeza de lo que estaba ocurriendo, el presente”.

Armémonos, pues, cada día entonces de esta visión jánica, como nos pedía nuestro Comandante. Miremos hacia el pasado y, al mismo tiempo, hacia el futuro, pero con los pies puestos en la tierra, en el presente, para que el síndrome de la traición de 1830 no se repita nunca más. En 2013 demostramos que somos un pueblo capaz de apropiarse de esta visión jánica.

Hace unos días, el pasado 10 de enero, conmemoramos un nuevo aniversario de la tragedia de San Carlos. Aquel balazo que le quitó la vida al General del Pueblo Soberano hizo que el proceso revolucionario que él lideraba en el siglo XIX retrogradara. En aquel tiempo, el pueblo perdió a su jefe indiscutible, y con él la posibilidad cierta de darle concreción a un nuevo modelo de sociedad. Quiero recordar unas palabras extraordinariamente lúcidas de nuestro gigante, cuando presentó su memoria y cuenta aquí, en este mismo lugar, el 11 de enero de 2008. Oigamos su reflexión:

Aquel 10 de enero de 1860 fue un día de llanto y de dolor para todo un pueblo que perdía un hijo que fue capaz de encarnar como nadie su causa, su anhelo de redención, de justicia e igualdad. Aquel hombre, refiriéndose a Ezequiel Zamora, aquel hombre había recogido e interpretado la esperanzas de los preteridos, de los preteridos y olvidados desde 1830. Había levantado la bandera bolivariana y planteado combativamente la decisiva cuestión de la igualdad establecida y practicada. Hay que decir que del crimen cometido contra Ezequiel Zamora, el General del Pueblo Soberano, es necesario extraer una enseñanza permanente sobre el problema del liderazgo. Recordemos la historia, luego de aquel desgraciado balazo de San Carlos, aquel ejército popular, aquella rotunda expresión del pueblo en armas, desaparecido físicamente su conductor militar e ideológico perdió cohesión, se fue dispersando y a ello se debe entre otras cosas que la Guerra Federal durara tanto tiempo y que todo terminara entre un pacto entre la cúpula conservadora y la cúpula liberal, que por supuesto excluyó al pueblo. No es de extrañar que la idea de que la desaparición física de Zamora y su liquidación fue obra de sus supuestos compañeros tenga tanta fuerza, e igualmente se le atribuye la autoría intelectual del crimen a Antonio Guzmán Blanco. No es extraño que la brava Paula Correa, madre de Ezequiel Zamora, se le tildara de loca por pensar y sostener lo mismo. No hubo nadie que lo reemplazara, porque la voluntad colectiva de lucha dependía estrechamente de su liderazgo. No había un desarrollo suficiente de la voluntad colectiva, de la conciencia revolucionaria, que permitiera continuar la guerra tras los grandes objetivos, tras el horizonte estratégico de una sociedad de iguales”; cierro esta reflexión del Comandante Chávez.

Hoy contamos con una voluntad colectiva de lucha, con una conciencia revolucionaria que, por supuesto, debe seguir incrementándose, fortaleciéndose. Hoy la Revolución Bolivariana cuenta con una Dirección Político-Militar colectiva que este servidor tiene el honor de encabezar y dirigir, que es absolutamente leal al legado combatiente y libertario del gigante. Hoy como pueblo nos guía una premisa fundamental: todos juntos somos Chávez y por separado no somos nada.

Sigamos recordando las palabras de aquel 11 de enero de 2008, aquí en este mismo lugar:

Lo ocurrido tres años después fue una nueva frustración de la esperanza colectiva, y un 24 de abril de 1863 comenzó a consumarse una de las peores traiciones contra el pueblo venezolano. Ese día se firmó un convenimiento que ponía formalmente el fin a la Guerra Federal. Los firmantes fueron Antonio Guzmán Blanco en representación de Juan Crisóstomo Falcón, jefe del Ejército Federal, y Pedro José Rojas como delegado de José Antonio Páez. Luego de varios ajustes, el convenio terminó convirtiéndose en el Tratado de Coche. Fue el 22 de mayo de 1863 cuando la traición se consumaría definitivamente, una traición contra todo lo que encarnaba Ezequiel Zamora, una traición contra el pueblo. La verdad verdadera, así no los recuerda Ramón Díaz Sánchez, es que la federación como causa popular y revolucionaria había muerto en San Carlos el 20 de enero de 1860, había desaparecido junto a su jefe natural”.

Qué distinta, radicalmente distinta, ha sido la historia después del 5 de marzo del año 2013, del año del dolor, del año terrible. Hoy vuelvo a decirlo, con toda mi convicción de hijo de Chávez: hemos roto con el maleficio de 1830; hemos roto con el maleficio de 1860 de la traición a la patria y seguiremos rompiendo el maleficio de la derrota y de la regresión. Se equivocaron los enemigos del gigante: la Revolución Bolivariana no desapareció con su jefe indiscutible el 5 de marzo del año 2013.

Esto es uno de los temas vitales si se quiere entender la historia a partir del año 2013, cumpliendo estrictamente con el balance político que nos exige la Constitución. Si se quiere entender la historia de la paz que hoy disfrutamos, de la democracia que hoy disfrutamos, de las amplias libertades que hoy disfrutamos, del camino de amplias libertades políticas que hoy tenemos, tiene que entenderse el punto clave de inflexión para que nuestro país no entrara en una fase de división, violencia, caos, regresión, derrota, como lamentablemente entró cuando fueron traicionados los grandes líderes revolucionarios de nuestra historia, cuando fueron traicionados los proyectos reivindicadores de la venezolanidad auténtica, el proyecto de Bolívar, el proyecto de Zamora, ¿y por qué no el proyecto de Cipriano Castro hace 100 años?

Es de la mayor importancia histórica, nacional e internacional, entender los porqué para cultivar con fuerza la coherencia histórica del camino que hemos tomado, que hemos tomado conscientemente.

Bastante insistió nuestro Comandante Hugo Chávez, apenas cité aquí parte de sus discursos del año 2008 del 11 de enero refiriéndose al proceso bolivariano y al proceso zamorano. La fórmula del triunfo estuvo y estará siempre en la lealtad más íntegra y absoluta al legado, al ejemplo, a las enseñanzas, a la obra del Comandante Hugo Chávez, lealtad que no se quedó en el discurso, que se hizo acción cuando este humilde servidor, Nicolás Maduro, asumió la principal tarea que su responsabilidad histórica le impuso.

Por eso hoy más que nunca sentimos que Chávez no se fue, nunca se irá, porque Chávez de verdad, verdad, se convirtió en un pueblo, en una idea, en un sentimiento, en una fuerza espiritual. Chávez se convirtió en todo un pueblo junto a Bolívar, a Zamora, a Miranda, a Sucre, a Robinson, a Manuela, a Sandino, al Che, junto a Allende, junto a Caamaño, junto a nuestros Libertadores y Libertadoras. Chávez está y estará por siempre marcando los caminos de nuestro pueblo hacia su redención verdadera y definitiva.

En el año 2013, en nuestra patria se impuso la lealtad emanada de la conciencia y del amor comprobado. El gran mensaje que ha enviado nuestro pueblo al mundo es que la Revolución vive, tiene fuerza propia y seguirá su rumbo en este siglo XXI. Qué impacto tan grande ha tenido este mensaje colectivo, no sólo en la historia de Venezuela sino los impactos en la historia de nuestra América y en la historia de las luchas por una nueva humanidad.

Guerra económica: odio al pueblo y a la Revolución

Diputados y diputadas, a lo largo de todo el año 2013, y en lo que va del 2014, tuvimos que enfrentar junto al pueblo la más brutal y despiadada guerra económica luego de la dolorosa desaparición física del Comandante Chávez. Esta guerra económica se desplegó en toda su intensidad, como bien lo señaló en su momento el compatriota Víctor Hugo Majano, para reducir o limitar la oferta de bienes esenciales de consumo masivo, haciendo uso de mecanismos propios de la lógica del mercado del capital.

La burguesía demostró una crueldad que sólo es comparable con la que exhibió entre diciembre y enero del 2002-2003 cuando el sabotaje petrolero. Se puso de manifiesto una vez más su odio contra el pueblo, el odio de quienes consideran que nuestra Venezuela es de su propiedad y que le ha sido concedido el derecho divino a explotarla y a esquilmarla, y debo decir que luego de que aguantamos los primeros embates de la facción apátrida que pretende destruir la Revolución Bolivariana por vías de métodos económicos, pasamos a la ofensiva, siempre con la Constitución, las leyes en la mano y el apoyo del pueblo.

Hoy decimos, con Chávez, que frente a cada agresión debe surgir una ley que vaya conformando un escudo para neutralizarla, gracias al apoyo popular y de la mayoría de diputados patriotas de la Asamblea Nacional. Hoy contamos con una Ley Habilitante para seguir neutralizando tanto abuso, tanto atropello. Hago mía estas palabras de nuestro Libertador: Cuando la ley me autoriza, no conozco imposibles.

Nosotros ya conocemos a esa burguesía apátrida y agresora que ataca desde el anonimato y cuidándose mucho de no dar la cara. Teme hacerse cargo de su violencia y es, una vez más, profundamente irresponsable, camuflando sus objetivos políticos detrás de delincuenciales prácticas de lucro. Una vez más esa burguesía se colocó al margen de la Constitución, fuera de la ley, dice el Apóstol José Martí describiendo esta conducta: “Los Bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen porque sus simientes son de odio”. Por eso mismo tiene plena vigencia la caracterización de la oligarquía que hiciera el maestro Orlando Araujo allá por los años 60 en su libro Venezuela violenta:

Una oligarquía de comerciantes y de banqueros va entonces prosperando y acumulando un poderío económico que se traduce en poderío político y que se refleja en la vida institucional. No es una clase creadora de riqueza como históricamente fue la burguesía en las primeras etapas del capitalismo. Esta clase no imita el capitalismo en Venezuela, es sencillamente la proyección colonial de un sistema capitalista foráneo más avanzado. Su papel es el de un agente de ese capitalismo, su función es intermediaria y su poder económico es derivado de otro fundamental y mayor. Sus ingresos no provienen de una combinación arriesgada de factores de producción, sino de una comisión, la comisión del intermediario que compra afuera y vende adentro. No es, pues, una burguesía productora, sino una burguesía estéril”; decía Orlando Araujo, año 60.

¡Cuántas mentes luminosas ha tenido la intelectualidad venezolana! Esta oligarquía “estéril”, como la llama Araujo, de ayer, se sigue comportando de igual forma y es la misma que le ha declarado al país entero sin distensión una guerra económica. Uno podría decir, al verlos actuar, que han tratado de imponernos la vía neoliberal a la fuerza y en contradicción antagónica con las acciones que se vienen adelantando en procura de una economía productiva centrada esencialmente en el valor del trabajo y no en la acumulación de riquezas sin control alguno.

Todo hace suponer que el enfrentamiento que cada uno de los venezolanos puede corroborar cuando sale de compras es entre quienes entienden la democracia como un sistema en el que prive exclusivamente la propiedad y la libertad de mercado, entendido este como saqueo, y quienes desde la Revolución comprendemos que la democracia sólo tiene sentido si responde a las necesidades y a los intereses y a la protección del pueblo todo.

Recurrimos al pensamiento del profesor Edgardo Lander para ser más comprensible la coyuntura actual: “Lo que estaría en discusión es la propia posibilidad de que una sociedad pueda incidir conscientemente en la construcción de su futuro, decidiendo de acuerdo a las prioridades definidas colectivamente sobre la utilización de los recursos de la sociedad y no dejando todo en manos de las tendencias `naturales’ del mercado”.

Aquí, o pueden más los usureros y ladrones, los falsos importadores, los raspadores de cupo, los legitimadores de capitales ilegítimos, o puede más el pueblo organizado en defensa de sus intereses, sus derechos, ese es el epicentro neurálgico de la guerra económica que enfrentamos y ante el cual hemos decidido salir con firmeza en defensa del pueblo y de la Constitución.

De allí la imperiosa necesidad de la solicitud en octubre pasado a esta Asamblea Nacional de una Ley Habilitante que nos va a permitir ya emprender una urgente contraofensiva, con la finalidad de crear los mecanismos que nos posibilitarán sincerar nuestra realidad económica, proteger al pueblo de la voracidad del capital y erradicar aquellos elementos distorsionadores que inciden en la inflación inducida de la guerra económica.

De un excelente texto titulado “Precios, especulación y guerra económica, 10 claves”,publicado en la página web Subversión, queremos citar la décima clave lúcida de este texto, lúcida y pedagógica:

La guerra económica no es contra el Gobierno, es contra la población toda, conspirada a través de lo económico contra el Gobierno. Es un prerrequisito necesario para la burguesía nacional y trasnacional en vista de profundizar su guerra estructural y mucho más prolongada contra la población trabajadora, es decir, la guerra contra el Gobierno es una guerra derivada de la guerra originaria, la que involucra a los capitalistas contra los asalariados en la medida en que la política económica del chavismo se ha basado en una distribución más equitativa del ingreso, al tiempo que ha excluido a la burguesía del control del Estado, aspecto éste clave para su práctica histórica de acumulación de capital, en cuanto al capitalismo en Venezuela se desarrolló como un capitalismo de y desde el Estado. En tal virtud, no es solo el Gobierno responsable de enfrentarla y ganarla, sino la población toda, e incluso, aquella que no comulga con el actual Gobierno, pero que igual se ve afectada. Ganar esta guerra significaría avanzar un poco más en vista de crear una economía más democratizada y menos sujeta al malandreo de los pranes viejos y nuevos que durante décadas han usufructuado la riqueza nacional y mundial”.

Poco hay que agregar a lo que está bien dicho y pensado. Yo quiero enfatizar es que esta es una guerra de todo el pueblo y nadie puede permanecer indiferente o sentirse al margen de la misma. Estamos cumpliendo, como nos lo ordenara nuestro Comandante Supremo, a cada ataque contrarrevolucionario con el impulso y la profundización de la revolución socialista.

Ahora bien, necesario es que sigamos sincerando las cosas con el mayor rigor autocrítico. El Estado nacional bolivariano hasta ahora no ha podido impedir que la importación se concentre en pocas manos, no ha podido impedir que parte, aunque sea minoritaria pero significativa, de la renta petrolera termine cayendo en las mismas manos voraces de la burguesía parasitaria. No ha alcanzado la eficiencia necesaria para cerrarle los caminos a los que viven de la apropiación de dólares baratos, a quienes tienen un ancho margen de maniobras para ejercer la especulación comercial y perpetrar la reventa cotidiana de divisas, a quienes no les importa en lo más mínimo desangrar a nuestra Venezuela.

Ciertamente, estos sectores minoritarios ya no monopolizan hoy el control del Estado, como en los tiempos de la antigua Cuarta República, pero por igual despliegan todo su poder corruptor para que la renta petrolera, sobre lo que antes tenían control directo y completo, pase una parte a sus manos, o bien infiltrando nuestras instituciones, bien comprando o pervirtiendo conciencias para apoderarse así de las divisas. Como consecuencia de este modus operandi, la espiral de importar barato y revender lo más caro que se pueda termina por engullir a todo nuestro pueblo al costo de alimentar y robustecer a una burguesía parásita.

Digamos entonces que en el origen de la guerra económica está una relación de complicidad, existe una relación de complicidad entre la burguesía parasitaria y el funcionariado corrupto. Especulación, acaparamiento y desabastecimiento inducido son apenas sus caretas más visibles.

Pretenden inocularle a nuestro pueblo la creencia de que el modelo encarnado por la Revolución Bolivariana no sirve, lo que no encaja con la pujanza de esa misma burguesía parasitaria y sus riquezas exorbitantes. Se trata de la vieja sociedad de cómplices, trasmutada, que no ha terminado de morir. Alerta, pueblo, para las batallas que están pendientes del presente y del futuro.

El teólogo de la liberación, el gran compañero Leonardo Boff, en su artículo titulado “Hambre, los alimentos como negocio”, del año 2008, refiriéndose a la crisis alimentaria mundial que se había disparado como consecuencia de la rapacidad imperialista y del desplome de las economías de las grandes superpotencias, dice:

En el fondo, lo que más interesa es garantizar ganancias para los negocios y lo que menos interesa, alimentar personas, dice Leonardo Boff tratando de simplificar la explicación de los fenómenos muy complejos que se dan en el mundo de las finanzas, de los commodities, del control de la producción alimentaria de nuestro planeta. Si no se produce una inversión de orden de cosas, por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria, mínimo, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial”.

Veamos hacia nuestra Venezuela cómo, en tiempos de la barbarie más retrógrada, la derecha que hace vida en nuestro país acudió al genocida expediente de tratar de someter y rendir a un pueblo mediante el hambre, cercenando sus derechos, sus sagrados derechos a la alimentación, acompañados y bajo la complicidad de la gran mayoría de los medios de comunicación privados, para los que la ética y el respeto a la condición humana no existen para nada. A las mafias no les importa la alimentación, a las mafias capitalistas y de diverso cuño no les importa la alimentación de nuestro pueblo.

Tengamos conciencia plena para las batallas que vamos a dar, que estamos dando. Yo he prohibido expresamente a todos los órganos, como lo voy a explicar aquí, de administración de las divisas, entregar un solo dólar a ninguna empresa fantasma o que esté bajo sospecha de participar en este tipo de jugadas financieras contra la República. Pase lo que pase. Y hay que tomar el control pleno y absoluto de la administración y la inversión sana de las divisas de nuestra Patria.

Ellos chantajean y pegan gritos y dicen: “Si no me das divisas, va a faltar tal cosa”. No va a faltar. Si en algún caso así sucediera, yo se lo diría al pueblo, para que nos entendieran mientras tomamos los correctivos necesarios y sustituimos a los bandidos. ¡Ya basta, ya basta, compatriotas! Vamos con mano de acero. Que no nos tiemble ninguna decisión.

Ya eso se está aplicando plenamente. A las mafias no les importa la alimentación de nuestro pueblo y esta es la razón por la que juegan con su paciencia, escondiéndoles los alimentos o vendiéndoselos a precios especulativos, como lo hemos demostrado suficientemente.

El 99 por ciento, esto es un récord mundial, el 99 por ciento de los establecimientos que hemos visitado, más de cinco mil, en este mes y medio después de arrancada la ofensiva económica, tiene precios especulativos cercanos o superiores al mil por ciento, sin justificación económica. Ni los que traen los productos de afuera, que es más vulgar, ni de los que venden los productos hechos en Venezuela. Un expediente completo tenemos de más de cinco mil empresas. Son los primeros pasos que hemos dado. Llevamos seis semanas de ofensiva económica, más o menos.

Y esta es la razón por la que juegan con su paciencia, escondiéndoles los alimentos o vendiéndole a precios especulativos, inaccesibles inclusive para familias de mayor poder adquisitivo, porque aquí no sólo estamos defendiendo a las familias de la clase trabajadora, de la clase obrera, del pueblo humilde como se ha demostrado. Estamos empeñados en defender y ser el Gobierno de la clase media venezolana, de la clase media trabajadora, de la clase media honesta.

Hemos hecho un gran esfuerzo para controlar los precios de todos aquellos productos de línea blanca, línea marrón, informáticos, etc., esfuerzo conocido por el país, que tenemos que consolidar a conciencia de que esos mismos establecimientos comerciales intervenidos a veces juegan al cuero seco, que si lo pisas por un lado por el otro se levanta.

El que quiera respetar la ley, las reglas de juego de la sociedad y hacer sus actividades económicas, como lo hemos demostrado tantas veces, sea bienvenido. Incluso, cuentan con nuestro apoyo para financiamiento, facilidades. Pero el que no, el que quiera jugar al cuero seco, bueno, ya verá en las próximas semanas. No habrá arrepentimiento, lo digo aquí. ¡No habrá arrepentimiento! El que siga jugando al cuero seco, para robar al pueblo trabajador y a la clase media, tendrá una respuesta muy contundente.

De allí la necesidad de acentuar las sanciones, compañeros ministros, ministras, funcionarios, y al pueblo, diputados, poderes públicos: acentuar las sanciones contra los que reincidan en los delitos de usura, especulación y acaparamiento, quitándoles sus licencias, además de ser puestos tras las rejas en consideración de que muchos de estos mismos personajes siguen dirigiendo sus tiendas desde la cárcel, tratando por igual de burlar las medidas y regulaciones económicas.

Gobernadores, gobernadoras, muchas gracias por todo el esfuerzo que han hecho en este frente de trabajo para la defensa de los derechos económicos de los trabajadores de la clase media y de todo el pueblo. Ahora viene más trabajo, las próximas horas. Vamos con todo.

Pero también se hace necesario consolidar el control sobre los productos alimenticios y otros de primera necesidad. Es del conocimiento general que mientras el Gobierno ataca por el lado de algunos servicios y productos, las mafias acaparadoras especulan con otros productos, con alimentos, medicinas, etc., aplicando la citada teoría del cuero seco. ¿Cómo puede llamarse a un actor económico que, por ejemplo, esconde la leche para los niños lactantes? No puede existir eufemismo que edulcore el verdadero término con lo que debe ser nombrado: es un criminal. Vacilar sería perdernos, digo con Bolívar. En este año debemos arreciar contra los factores apátridas empeñados en doblegar a nuestro pueblo, atacándolo en especial por el estómago.

Nada más iluminadora al respecto que la santa palabra de nuestro señor Jesucristo, en Lucas 12, versículo 15 al 21, dice Lucas:

Entonces les dijo, guardaos muy bien de toda avidez, pues no por estar uno en la abundancia depende su vida de los bienes que posee. Luego les dijo esta parábola: Un hombre muy rico tenía una finca que le dio una gran cosecha y discurría para sí de esta forma: ¿Qué voy a hacer si ya no tengo donde almacenar mis cosechas? Y añadió: voy a hacer esto, derribaré mis graneros para edificar otros mayores, así podré almacenar allí todo mi trigo y mis bienes y diré a mi alma, alma mía ya tienes muchos bienes almacenados para muchos años, ahora descansa, come, bebe y pásalo bien. Entonces, le dijo Dios: insensato, esta misma noche te van a reclamar tu alma y todo lo que has preparado ¿para quién va a ser? Así sucederá con aquel que atesora riquezas para sí, pero no se hace rico ante Dios. Palabra del Señor”.

Tiene una base espiritual muy profunda en todas las religiones. Aquí la mayoría somos católicos y cristianos, ¿verdad? También tenemos hermanos musulmanes a los cuales amamos profundamente como hermanos. También seguramente habrá hermanos judíos. Están nuestros hermanos indígenas que tienen los dioses en la tierra, en la Pacha Mama.

Igualmente, acudamos a la palabra del Antiguo Testamento, proverbios 11 al 26: “Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá”, era un poco más severo que todos nosotros, siempre nos lo recordaba el Comandante Chávez, la severidad de las sagradas escrituras y del cristianismo, del que tomó el látigo, de Jesús de Nazaret, para sacar a los mercaderes que utilizaban el templo y utilizaban la fe. Repito, Antiguo Testamento, proverbios 11 al 26: “Al que acapare el grano, el pueblo lo maldecirá, pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende”, el que lo recupere, el que se lo entregue al pueblo. Que no nos tiemble entonces el pulso a la hora de combatir con todo el peso de la ley a los que acaparan o especulan con el pan nuestro de cada día o con cualquier otro producto necesario para el vivir viviendo de la familia venezolana.

Medidas del Gobierno y protección del pueblo contra la guerra económica

En las próximas horas anunciaré, ya el Tribunal Supremo de Justicia ha culminado su trabajo y en las próximas horas saldrá en Gaceta Oficial y será ley de la República, la ley habilitante de precios justos que establece las normas para ganancia máxima del 30 por ciento de todas las actividades económica.

Igualmente, quiero anunciar que se crea en esta ley un poderoso instrumento donde vamos a fusionar, para expandir en sus capacidades de trabajo, lo que ha venido siendo el Sundecop, el Indepabis, en una sola y poderosa Superintendencia de Costos, Ganancias y Precios Justos. He decidido nombrar como presidenta de la Superintendencia de Precios Justos a la compañera ministra de la Mujer, Andreína Tarazón, para que conduzca esa institución.

También, voy a designar dentro de la Superintendencia, como intendente de costos, cálculos de costos y ganancias, a la compañera economista Karlín Granadillo, para que acompañe en el equipo a Andreína; y también voy a designar al mayor general de la Guardia Nacional, Mota Domínguez, al cual incorporo nuevamente en situación de actividad, como intendente de precios justos, para que vaya al frente de la batalla.

Un millón de inspectores, todo el pueblo inspector, Milicia, Guardia Nacional, pueblo organizado, comuna, una poderosa superintendencia de precios justos, unión cívico-militar. Estamos creando nuevas instituciones para estar a la altura de la batalla por la felicidad del pueblo, por su desarrollo económico, por su vida.

Ya estamos colocando fecha, muy pronto, y llamo a una lógica apegada a la buena voluntad del venezolano, de la venezolana y de los hombres y mujeres que viven en nuestra tierra. Si usted sabe, esto se lo decía a los compañeros que estuvieron en las inspecciones, quiero felicitar al Consejo de Ministros por tremendo esfuerzo durante el año 2013, Gobierno de Calle, inspecciones. Hicieron tremendos esfuerzos, compañeros.

En medio de la lucha permanente, la honestidad, el trabajo y la unión cívico-militar, ellos les decían: si usted sabe que hay una jornada, una ofensiva económica para regularizar y lograr los equilibrios que permitan precios justos, adecuados, ¿por qué sigue especulando, por qué espera que le lleguen 15 días después? Porque de que vamos a llegar, vamos a llegar hasta el último punto del territorio nacional. Tenemos que ir a un nuevo orden económico interno.

Cuando hablamos de precios justos, compañeros de la oposición, cuando hablamos de precios justos, es el precio que realiza la ganancia necesaria para el mantenimiento y la reposición de toda la actividad económica al que se dedica ese actor o esa unidad económica, sea comercial pequeña, mediana, mínima, grande, gigante, industrial, de intercambio. Precio justo pasa por los costos, su establecimiento correcto, el cálculo de ganancias moderadas que ahora no excederán del 30 por ciento y eso no desestimula la inversión. No es verdad, porque si no, no hubiera inversión en ningún país del mundo. Ya sobre ese tema hablamos bastante, inclusive en esta tribuna.

Así que son precios justos. ¿Por qué usted va a esperar, querido compatriota, para ajustarse a precios justos? ¡Por el amor de Dios! Si no le vale la ley del hombre en la tierra, que le valga la ley de Dios entonces, porque de aquel no se podrá esconder jamás, nunca se podrá esconder.

Por eso es que los capitalistas tienen que rezar mucho y arrepentirse para poder llegar allá donde está el reino de los cielos, el reino del socialismo, el reino de la humanidad justa.

Así que vamos a prepararnos con la Superintendencia, los nuevos órganos que hemos creado, ajustados de manera unitaria, eficiente, un plan, porque con esta ley vamos a un proceso profundo, estructural, de establecimiento de los costos reales, de las ganancias y de los precios justos, priorizando por los productos, valga la expresión, y los servicios de primera necesidad más importantes para el pueblo, priorizando por allí en lo fundamental.

Al llegar a este punto, necesario es que nos llamemos a la reflexión sobre un asunto de veras crucial. Hemos tomado un conjunto de medidas contra la especulación y la corrupción, que si bien fueron diseñados para proteger a nuestro pueblo, no dejan de ser salvaguarda de las reglas de real y verdadero juego capitalista, en tanto respeto a los márgenes de ganancia.

Yo sé dónde estoy parado, para aquellos que me subestiman desde la ultraizquierda o desde la ultraderecha, yo sé dónde estoy parado y aquí está parado un socialista, un revolucionario comprometido. Sé lo que estoy haciendo para cada fase del desarrollo económico.

Cierto que preservan la capacidad adquisitiva de las grandes mayorías, pero la misma lamentablemente no dejan de tener, hasta el sol de hoy, todas las características del más funesto consumismo que es uno de los problemas graves que tenemos y que tenemos que enfrentar dentro de una nueva cultura del trabajo.

Tenemos que abolir la esclavitud ontológica natural a la que ha estado sometido nuestro pueblo, como consecuencia de la generación de un comprar por comprar, de un consumir por consumir, herencia del “ta barato dame dos” de los años 70 y de la explosión de la cultura consumista, vinculado a la expansión de la riqueza petrolera. De allí la imperiosa exigencia de centrar nuestra economía en la producción, que no es otra cosa que concentrarnos los venezolanos y las venezolanas en sí y para sí como creadores y no como simples consumidores, tal y como ocurre en una sociedad dominada por el mercantilismo y el consumo.

Construyamos una cultura del trabajo, superemos el consumismo como desviación social y echemos una sólida base para el socialismo del siglo XXI, que debe ser la Venezuela potencia. En este sentido tiene plena vigencia estas palabras del gran Alfredo Maneiro, por allá en los 70: “La revolución no sólo es un bistec en cada mesa ni mucho menos un televisor en cada cuarto y en absoluto un carro en cada puerta. La revolución es sobre todo un cambio en las relaciones humanas”.

Sin embargo, convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la gran potencia naciente de América Latina y el Caribe, tal como está escrito por la mano de nuestro Comandante en el Plan de la Patria, es un reto inmenso, que necesario debe partir de la comprensión plena y crítica de la realidad venezolana actual, sobre todo cuando consideramos que estamos aun en el curso de un proceso de transición hacia el socialismo.

Nosotros tenemos clara esa realidad y qué mejores palabras para perfilarlas que la del compañero profesor Jorge Giordani:

Las condiciones iniciales en que se plantea la direccionalidad socialista para el país están ancladas en una producción capitalista subdesarrollada y dependiente, con un contenido rentístico que deriva del potencial de recursos naturales de los hidrocarburos. Esto es la renta petrolera que viene a ocupar un lugar importante dentro de la generación de riqueza y las posibilidades de distribución. La dinámica económica dependiente de los centros de poder mundial debe ser superada con políticas autónomas y soberanas, en cuanto al uso de los recursos energéticos tan vitales para mantener un nuevo modelo”.

Quienes estamos convencidos de la vía venezolana hacia el socialismo, una expresión de los 70, entendemos perfectamente lo que significa y lo que nos va a costar hacer de la economía venezolana una fortaleza sustentada en la promoción de las fuentes de trabajo, en la diversificación de nuestros emprendimientos productivos, en la aportación de valor agregado a nuestros bienes y en la socialización de los modos y los medios de producción.

Se trata de la construcción del poderío económico de Venezuela como potencia energética, agroalimentaria e industrial, desde ya y a futuro. Obliga a consolidar los avances en cuanto a desarrollo del marco normativo y de la política de inversiones soberanas, para que la riqueza nacional esté al servicio de la vida de nuestro pueblo y de la construcción de un mundo de justicia y paz.

Así está exactamente escrito en el Plan de la Patria, y cueste lo que nos cueste, hacia allá avanzaremos con firmeza junto a nuestro pueblo. No le quepa a nadie, ni a la ultraizquierda, ni a la ultraderecha, ni al ultra ultroza, no le quepa la menor duda.

Este gobierno, como lo hemos demostrado a lo largo de 14 años, primero con nuestro amado Comandante Chávez y ahora con sus hijas e hijos, no elude sus responsabilidades. El panorama expuesto hasta ahora implicará con urgencia, por una parte, alcanzar el equilibrio de nuestro sistema económico.

Estaba reunido antes de venir para acá, revisando un conjunto de propuestas que voy anunciar, de acciones, con el vicepresidente de Economía, Rafael Ramírez, y el vicepresidente ejecutivo, compañero Jorge Arreaza, trabajando esto: el plan de los siete equilibrios necesarios para el nuevo orden económico interno, en función de transitar de verdad el camino hacia un socialismo nuestro, venezolano, latinoamericano, del siglo XXI, que en el campo económico es productivo, diversificado, integrado al continente.

El panorama expuesto hasta ahora implicará con urgencia, por una parte, alcanzar el equilibrio de nuestro sistema económico, librándolo de todas las formas de especulación y acaparamiento, una tarea vital, atacando con dureza y con ley a los bandidos; y por la otra, profundizando políticas de inversiones que nos permitan seguir fortaleciendo la capacidad productiva nacional y el valor transformador del trabajo.

Inversiones que garantizamos. Queridos compatriotas del mundo, Venezuela es un país perfecto y especial para que las inversiones de todo el mundo vengan a trabajar con nosotros, a traer tecnología, a compartir el trabajo y sobre todo a compartir la prosperidad futura. Solo en esta medida estaremos cumpliendo con nuestro Comandante Eterno, cuando nos manifestaba: “Tiene que haber una revolución política, tiene que haber una revolución económica también, pero la esencia de la revolución es lo social, la conformación de una nueva sociedad”. O cuando, con mayor precisión, nos alentaba a pensar que hay que politizar la economía y también hay que socializar a la política, ya que esta debe colocar por delante los grandes intereses de la sociedad.

Por eso estamos convencidos de que ante la desestabilización que se ha pretendido aplicar, quienes desean el desastre económico, debemos potenciar la industrialización de carácter socialista. Grandes, medianas y pequeñas en diversas formas de asociación e inversión. Grandes, medianos y pequeños emprendimientos productivos son fundamentales para lograr la soberanía que requerimos. El modelo venezolano hay que irlo afinando y el papel que tiene el emprendimiento y la combinación de pequeños y medianos desarrollos industriales.

Es urgente afianzar una industria nacional si queremos conservar y profundizar la estabilización del proceso revolucionario. En este sentido, tenemos que recordar la reflexión del Apóstol bolivariano, José Martí: “Industria nacional no es el provecho de algunos industriales aislados; es el desarrollo progresivo de fuerzas trabajadoras de la nación, aplicadas a la elaboración de productos”; hace 100 años o un poco más nos decía esta reflexión.

Ciertamente, la guerra económica no ha terminado. Los eternos enemigos de la Revolución Bolivariana seguirán haciendo lo imposible para mantener sus privilegios y seguir burlándose de la sociedad toda. Pero les repito algo que siempre les dijo nuestro Comandante Eterno: no han podido con nosotros, no podrán con nosotros. Y que les quede claro otra cosa: nunca más la burguesía parasitaria volverá a tener el control del poder y del Estado.

Hacia un nuevo orden económico, rumbo al socialismo

Quiero a este nivel hacer un conjunto de anuncios. Aquí tengo un documento muy importante que estamos perfeccionando, de los siete equilibrios económicos del Plan de Acción 2014, para la constitución de un nuevo orden económico rumbo al socialismo. He definido el tema del desarrollo económico como en frente principal de la Revolución. Es el frente principal de trabajo, de construcción para los próximos cinco años y más.

En ese sentido, hemos estado evaluando, en primer lugar, el plan y el equipo. En cuanto al equipo, voy a hacer algunos anuncios de conformación en función del plan de desarrollo que hemos venido priorizando.

Quiero anunciar en primer lugar la ratificación como viceministro de Economía, como conductor central y jefe del gabinete económico, al compañero Rafael Ramírez Carreño, quien seguirá al frente de sus funciones en Pdvsa y en el Ministerio de Petróleo, concentrado en la conducción económica del equipo.

Igualmente, anuncio que voy a fusionar el Ministerio de la Banca Pública y el Ministerio de Economía y Finanzas para concentrar esfuerzos en la construcción del nuevo modelo financiero que haga viable todas estas inversiones que se necesitan y la expansión de un sistema financiero al servicio de la patria, su estabilización, su fortalecimiento cada vez mayor. En ese sentido, voy a nombrar como ministro de Economía y Finanzas al compañero Marco Torres, quien hoy viene siendo el ministro de la Banca Pública.

Y propongo al compañero Nelson Merentes para el Banco Central de Venezuela, para que regrese con su fiel conducción, su conocimiento, que en estos años nos ha demostrado. Gracias por todo el esfuerzo en estos meses.

Asimismo, ustedes saben que con la primera Ley Habilitante creé el Centro Nacional de Comercio Exterior, y he decidido iniciar un proceso para absorber Cadivi al Centro Nacional de Comercio Exterior, reestructurar todos los mecanismos de acceso a las divisas, como ya se están estructurando de una nueva manera y en función de facilitar, acelerar esos complejos procesos. En aras de pasar al Centro Nacional de Comercio Exterior todas las funciones que hoy cumple Cadivi, he designado al compañero Alejandro Fleming como presidente de Cadivi, para que asuma la conducción de esta institución, y Cadivi va a desaparecer. El Centro Nacional de Comercio Exterior, con sus nuevos mecanismos de control y de garantía de administración correcta de las divisas, asume plenamente como autoridad central. En ese sentido, vamos a mantener el dólar de la República a 6,30 durante todo este año y varios, bastante tiempo hacia adelante.

Y vamos a fortalecer el sistema complementario de divisas Sicad. Son dos sistemas que se combinan perfectamente con los mecanismos que hemos creado del plan general de divisas para 2014, ya elaborado por la Vicepresidencia Económica, y con todos los mecanismos, para administrar correctamente con el Plan Nacional de Importaciones. Venezuela tiene los recursos en divisas suficientes para mantener la fortaleza del 6,30; pero además para aplicar sistemas complementarios que, como ustedes saben, fueron creados con el objetivo de batir, de derrotar el llamado dólar paralelo que ha sido creado como parte de los mecanismos perversos para perturbar la economía, para hacernos guerra en la economía. Vamos a seguirlo combatiendo, lo vamos a batir. Y el Sicad va a cumplir.

Con el vicepresidente de Economía, compañero Rafael Ramírez, vamos a tener varias reuniones. Podrá anunciar el aumento de un conjunto de inversiones y cuotas para el sistema Sicad e ir fortaleciendo mecanismos que logren el equilibrio en la administración, la inversión de las divisas que la República tiene, eso es lo más importante.

En ese sentido, el compañero Alejandro Fleming asume plenamente el Centro Nacional de Comercio Exterior. Y con los nuevos mecanismos de la firma del contrato de fiel cumplimiento y de control previo y posterior, que ya se están implementando en el Centro de Comercio Exterior. Lo felicito, compañero Alejandro Fleming, porque realmente no es fácil entrarle a la creación de nuevos mecanismos.

Le he pedido al compañero José Salamat Khan que asuma el Ministerio de Comercio, para que con toda su experiencia como economista y luchador social asuma la responsabilidad de la cual voy a liberar al compañero Alejandro Fleming, que se concentre única y exclusivamente en sus funciones del Centro Nacional y toda la administración de las divisas, que es un tema central: limpiar, equilibrar, administrar, invertir correctamente. Es un esfuerzo vital dentro de los objetivos que nos estamos proponiendo.

Así que, igualmente, he aprobado —el vicepresidente de Economía lo expondrá— el Plan Nacional de Importaciones para el primer trimestre de 2014. Esto es un nuevo instrumento para ir simplificando, sincerando las inversiones que hace la República para el funcionamiento de su economía y de la sociedad.

También anuncio que por Ley Habilitante la próxima semana voy a decretar, gracias a ustedes, compañeros de la Asamblea Nacional, por aprobar la Ley Habilitante. [Dirigiéndose hacia la bancada opositora.] Ustedes también participaron en el debate, algunos querían votar a favor de la Habilitante. Si hubiera sido el voto secreto, sacamos como 130 votos. ¿Verdad, Diosdado? Fácil, dice Diosdado. La próxima la hacemos secreta.

Igualmente, anuncio por Ley Habilitante, voy a hacer una modificación sustancial de la Ley contra los ilícitos cambiarios, a fin de permitir que los sectores privados puedan ofertar divisas en los mecanismos de los sistemas complementarios de oferta de divisas. Ya lo estamos implementando en el turismo, en inversiones petroleras. Y eso debe aportar, sin lugar a dudas, un flujo importante para el país: la conformación de algo que este año vamos a lograr en una primera etapa, es un nuevo sistema cambiario.

Vamos a hacer un nuevo sistema cambiario que proteja la economía, que administre correctamente las divisas, que genere nuevas fuentes de divisas y que le dé estabilidad y equilibrio al desarrollo de la economía y todas sus potencialidades.

También, hemos preparado un plan especial de incentivo y de inversiones. Le hago un llamado a todos los empresarios nacionales e internacionales que estén en Venezuela invirtiendo y los que no estén que se pongan las pilas, porque tenemos un plan. Llamo a los innovadores, a todos aquellos venezolanos que tienen en distintas ramas de lo que voy a nombrar una innovación, un aporte que hacer al país, vamos a convocarlos para un Plan Nacional de Facilidades de Inversión y Desarrollo Económico, y además con el Fondo Nacional Mercosur-Alba, para iniciar un agresivo proceso de inversiones en áreas vitales.

Hemos definido 11 motores productivos para nuestra economía, y en ellos vamos a arrancar una ofensiva de inversiones, de trabajos, de asociaciones, de empresas mixtas de diverso índole. Se trata en lo siguiente: el sector petróleo, petroquímica, construcción —estos tres, de hecho ya tenemos una experiencia y un avance tremendo, gigantesco. Cuántas cosas se han hecho en la Gran Misión Vivienda Venezuela, para solo nombrar una, pero la construcción va mucho más allá.

Llamo a los constructores de este país, vengan pues a trabajar en las mejores condiciones para que podamos convenir en función del desarrollo y del interés económico del país: petróleo, petroquímica, construcción, industria, agropecuaria, agroindustria.

Me decía el diputado Iván Gaviria que ellos tienen una propuesta, bienvenido, le tomo la palabra. Desde hace tres años, le hizo una propuesta al Comandante Chávez, y muy pronto haremos una reunión con los sectores que usted viene insistiendo que tienen una propuesta. Vamos a escucharla, vamos a ponernos de acuerdo, que sea por el país, más allá de las diferencias políticas.

Vamos a ponernos de acuerdo para producir más alimentos para el país, para desarrollar la agroindustria. Vamos a entreayudarnos y no a entredestruirnos. Vamos a hacer un esfuerzo. Usted seguirá siendo un calificado dirigente de la oposición venezolana, no le quita a menos el chantaje en que a veces caen: que no, traicionó, no sintamos así. Yo no caigo en chantajes de la ultra, la ultra pa’ ca, yo no le caigo a chantajes.

Nosotros aprendimos de Chávez a tener la firmeza de las convicciones y si tenemos que sentarnos para trabajar con alguien que adversa políticamente nuestro proyecto, nos sentamos. Lo importante al final es el resultado. Diferencias seguiremos teniendo, como se lo dije a los alcaldes cuando fueron para allá y la semana pasada cuando fueron los gobernadores y alcaldes a la Asamblea Nacional.

Petróleo, petroquímica, construcción, industria, agropecuaria, agroindustria, manufactura, turismo. Andrés Izarra fue al concierto de Barquisimeto. El turismo está volando. Cuántas cosas se están haciendo hoy por hoy, y cuántas cosas podemos hacer para convertir a Venezuela primero en una potencia turística nacional para nosotros los venezolanos, para que podamos disfrutar. La Gran Sabana, no le cabía un alfiler ahora, en diciembre. Mochima, Morrocoy, Margarita, Mérida, Furrial York.

Turismo, textil, minería y comunicaciones, y alta tecnología en general, telecomunicaciones. Hemos definido estos 11 motores. No quiere decir que están excluidos los demás sectores, pero aquí vamos a concentrar todas nuestras fuerzas de trabajo, de inversión, de atención, de decisiones, de apoyo. Es muy importante.

Tenemos toda la voluntad para hacerlo y para aprender lo que haya que aprender, porque Venezuela nunca ha sido una potencia económica, así que tenemos que aprender bastante, estudiar bastantes modelos exitosos que hayan existido. Nosotros estudiamos mucho el modelo chino, 15 años estudiando y lo que falta, Berrizbeitia, porque hay que desarrollar un modelo propio con nuestras posibilidades, potencialidades, y jamás nos sentimos en la prepotencia de creernos que ya, listo, [estamos] aprendidos. Ahora es que falta para terminar de conseguir la fórmula permanente, exitosa del desarrollo nacional.

Igualmente, tenemos otro conjunto de elementos que estamos trabajando. Uno de ellos es reducir el sobrecalentamiento en el consumo, el exceso de liquidez y una política especial para seguir ampliando el ahorro nacional. Tengo que decir que las medidas que iniciamos en noviembre, diciembre para estimular el ahorro han sido altamente exitosas. Y tenemos un conjunto de decisiones que no voy a ampliar el día de hoy porque van a ser objeto de una sesión de trabajo especial del equipo económico, anuncios del propio equipo económico, en una jornada que vamos a desarrollar en los próximos días, así que este equipo debe trabajar como tal, los compañeros que hemos designado, incluyendo a Andreína Tarazón, que no solamente por ser una joven dirigente, de 25 años, ministra de la Mujer, sino porque ha hecho grandes aportes a la configuración de la ley, al estudio en el proceso de conformación de la ley y los equipos especiales que formamos, además, de manera especial, ella va a seguir siendo ministra de la Mujer para que desde allí, desde su puesto de lideresa de nuestras mujeres, junto a los movimientos de mujeres, sean protagonistas, estén en el epicentro de la lucha por el establecimiento del nuevo modelo económico a través de esta tremenda Ley de Precio Justo. Juventud y mujeres, vamos a llamarlos para conformar este nuevo modelo.

Plan de la Patria, testamento político de Chávez

Hay que resaltar que en diciembre de 2013 fue aprobado por esta Asamblea Nacional el Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de la Nación, y ya es ley de la República. En verdad, es la carta de navegación que trazó nuestro Comandante Hugo Chávez para los próximos seis años y para muchos años más, porque a los cinco grandes objetivos históricos contenidos en el plan no podemos fijarles límites extemporales para su plena realización, seis años son del todo insuficientes para cumplirlos a cabalidad; pero en seis años sí que podemos avanzar por el camino que nos abren estos cinco grandes objetivos históricos que Chávez trazara con mano maestra.

Es el camino hacia la patria real y verdaderamente libre, real y verdaderamente soberana, real y verdaderamente independiente. Es, digámoslo con el inmenso Alberto Arvelo Torrealba, un camino que anda muchos caminos que andan. Es el camino por el que debemos marchar a paso de vencedores. Es el camino, nuestro camino, la vía venezolana al socialismo. Esta es la carta de navegación para dejar de vivir en el simple reino de la necesidad, en tránsito glorioso para pasar a vivir en el reino de la libertad.

De tal envergadura es el legado que nos dejara en el Plan de la Patria el Comandante Hugo Chávez. En cada una de las etapas de su luminosa vida de lucha, el Comandante siempre partió con su proyecto. Su fecundo legado en el terreno de las ideas se expresa a través de un acumulado histórico de proyectos que se manifestó inicialmente en aquellos documentos que aún siguen siendo de consulta obligada para nosotros, el Libro Azul, que se lo regalé a los compatriotas que asistieron a Miraflores a las distintas jornadas y trajimos hoy. Ojalá ya lo hayan colocado en la silla de cada uno como regalo de feliz año.

El Libro Azul es extraordinario, compañeros, para entender la forma de convivir en paz, compatriotas de la oposición, es entendernos a profundidad. El Libro Azul, la Agenda Alternativa Bolivariana, que no la tengo aquí, proyectados hacia el horizonte futuro en el Proyecto Nacional Simón Bolívar, el Primer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social 2007-2013, un proyecto de largo alcance y de largo aliento.

El Plan de la Patria, en principio, por ser un plan social que dignifica en cuerpo y alma a las grandes mayorías de nuestro pueblo, no es un plan tecnocrático, de esos que acaban por entronizar a los grupos de poder y mafias que por siempre dominaron el escenario político venezolano. No es un “constructo” que como tal tan solo demanda la presencia de nuestros hombres y mujeres como simples datos estadísticos.

Vayamos de nuevo a las páginas del Plan de la Patria:

En el próximo período de Gobierno Bolivariano y socialista seguiremos moldeando un sistema de relaciones sociales de producción sustentado en los valores del saber y del trabajo, al servicio de la satisfacción plena de las necesidades humanas de nuestro pueblo, alimentación, agua, electricidad, vestido, vivienda y hábitat, transporte, salud, educación, cultura, ciencia y tecnología”.

Chávez nos coloca ante el desiderátum del necesario quiebre de lo que aún se resiste a toda transformación y transustación, para mejor expresar con esta categoría de García Bacca que define el propósito de un cambio a fondo, de sustancia, más allá de meras formas. Cuántas veces nos reflexionó el Comandante sobre este concepto. De modo que una real y verdadera transustación de las relaciones sociales pasa por desarrollar el papel protagónico de la clase obrera en los planes de desarrollo de las unidades de producción económica.

Pasa por un dominio paulatino de los espacios de producción y desarrollo de la nueva economía. Estamos hablando de una democracia socialista, verdaderamente revolucionaria. Hemos hablado de la democracia revolucionaria, no es esta una revolución democrática. No es lo mismo hablar de revolución democrática que de democracia revolucionaria, nos decía nuestro Comandante y luego afirmaba: el primer concepto tiene un freno como el caballo, es revolución, pero es democrática, es un freno conservador. El otro concepto es liberador, es como un disparo, es como un caballo sin freno.

Democracia revolucionaria, democracia para la revolución, palabras de nuestro Comandante Supremo del 13 de enero de 2006, aquí mismo. La base fundamental para este tipo de democracia, según el gigante, radica en la fórmula pregonada por nuestro Libertador, Simón Bolívar, en Angostura. Bolívar dijo: “Mi opinión es, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida, practicada en Venezuela”.

En Venezuela, hemos seguido este camino y creemos que la cuestión de la igualdad se decide en el terreno de las condiciones y no sólo en el de las oportunidades. De allí la necesidad de la transición al socialismo, el establecimiento de las condiciones que garanticen la irreversibilidad de nuestro proceso inédito, traspasando la barrera del no retorno, a conciencia de que los primeros objetivos ya han sido alcanzados: toma del poder y defensa de la victoria y reconquista de la independencia nacional.

Ya en el Libro Azul, el Comandante Hugo Chávez fijaba una temporalidad para la transformación de la patria. Aquí está, casi las palabras de un profeta, el mayor Chávez, año 1990, 1991, antes del 4 de febrero de 1992, para los más jóvenes. Chávez, en el Libro Azul, decía: “el Proyecto Nacional Simón Bolívar propone la fijación de un horizonte de tiempo máximo de 20 años a partir del comienzo de las acciones transformadoras de la situación inicial para que los actores y las acciones se ubiquen en el objetivo estratégico”.

Pasaron 20 años desde el 4 de febrero del año 1992 hasta el año 2012, donde nos ubicamos en el objetivo estratégico del Plan Nacional Simón Bolívar, ya recuperada la independencia, ya establecido un nuevo modelo social, ya establecido un nuevo modelo político de democracia protagónica del pueblo.

Hoy los actores y las acciones se han ubicado en el objetivo estratégico, que no es otro que completar la independencia definitiva de Venezuela, y ahora consolidar la patria bolivariana y socialista con la entrañable e imborrable presencia de nuestro Comandante. Con su espíritu de amor y lucha, debemos darle perpetuidad y profundización a la Revolución que bajo su mando hemos forjado en estos 14 años.

Démosle riguroso cumplimiento a este Plan de la Patria 2013-2019. Para honrar activamente su viva, alta y clara memoria, hacemos nuestro el convencimiento inicial del Comandante cuando redactó su propuesta programática para esta nueva etapa de la vida republicana de Venezuela.

Hoy, ya felizmente convertida, gracias a ustedes, queridos legisladores y legisladoras, en ley de la República, recordemos sus palabras: “Al presentar este programa, lo hago con el convencimiento de que sólo con la participación protagónica del pueblo, con su más amplia discusión en las bases populares, podremos perfeccionarlo, desatando toda su potencia creadora y liberadora”.

Bien podemos decir que es el pueblo el que le dio forma definitiva al testamento de nuestro gigante. Es el pueblo quien protagonizó indiscutiblemente el tránsito y la transición del programa de la patria al Plan de la Patria. Es el pueblo que dio una nueva y hermosa demostración de que todos y todas, juntos y juntas, seguimos siendo Chávez.

Si revisamos con honestidad y talante crítico el devenir político venezolano desde la creación de la República hasta nuestros días, encontraremos que jamás se había concebido un proyecto que hubiese considerado con tanta claridad y de manera tan orgánica al pueblo, y que hubiera considerado al pueblo como el real y verdadero protagonista histórico de la vida nacional. Es por eso que en realidad, Comandante, este proyecto que tú nos dejaste se ha hecho pueblo, se ha hecho tierra, se ha hecho realidad. Quien les habla no ambiciona otra cosa que cumplir con la misión que me encomendara nuestro gigante, la he venido cumpliendo y la seguiré cumpliendo por amor a su obra, esto es por amor al pueblo y a nuestra patria.

Hemos venido cumpliendo, estamos cumpliendo. Aquí, ahora, tenemos la hoja de ruta que nos trazara, convertida en ley de la República. Aquí está la encarnación de un sueño y de un proyecto, fruto de mil batallas. Aquí está el rumbo cierto trazado por su mano y alimentado con la sabia de nuestro pueblo, sentido y razón de nuestra historia. Tal como fue creada esta carta, así la haremos cumplir para que la patria siga ardiendo en llamarada perpetua, en fuego sagrado.

Tantos años al lado de nuestro Comandante, conociendo sus desvelos y preocupaciones. Sabiendo lo que cruzaba por su alma al momento de escribir su programa de gobierno. Admirando su amor infinito por nuestra patria. Hoy, contamos con suficiente fuerza moral y capacidad política para hacer realidad todo cuando contiene su legado y su testamento, este Plan de la Patria. Que nadie lo dude —y me hago enteramente responsable de lo que voy a decir—, el poder constituido tiene que estar claro de nuestra subordinación al poder real, al poder popular, al poder constituyente, al poder instituyente.

El proceso constituyente no ha terminado y este Plan de la Patria lo demuestra con creces. Este año cumple quince años la Asamblea Nacional Constituyente. El proceso constituyente equivale para nosotros a revolución permanente, a revolución popular, a renovación de todo siempre y en todo. Este plan se fundamenta en el principio de continuidad de este proceso, en la convicción irrenunciable de que no tiene fin previsto; tiene objetivos a alcanzar.

Quiero referirme ahora a unas palabras del Comandante que se hallan en la presentación de este Plan y que son muy importantes para entender el rumbo del socialismo que mantenemos y que vamos a lograr, con lucidez y realismo, nos advierte:

No nos llamemos a engaños, la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista”. Aquí hay testigos —Elías Jaua, Diosdado, Jorge, Rafael, Ricardo, Giordani—, cuántas veces el Comandante fue sobre este texto para dejarlo como expresión exacta de su pensamiento, como gran conductor, genial, sabio, de la primera revolución socialista del siglo XXI, Hugo Chávez. “Ciertamente el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros. Este es un programa precisamente para afianzarlo y profundizarlo, direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacia el socialismo”. Aquí están sus palabras, su lenguaje, su pensamiento, la precisión de los conceptos.

Allí está nuestro gran reto y nuestro gran desafío: ¿cómo comenzamos a superar definitivamente la formación socioeconómica que aún prevalece? Y vale la pena preguntarnos también con radical honestidad: ¿por qué prevalece dicha formación tras 14 años de Revolución Bolivariana? Igualmente, si el socialismo apenas ha comenzado a implantar su dinamismo interno entre nosotros, ¿cómo hacemos para acelerar el cambio metabólico que entraña la vía venezolana al socialismo?

Decía nuestro Comandante: “¿Dónde está el socialismo aquí, Elías?”. Cuando Elías, como vicepresidente, le mandaba puntos de cuenta, propuestas, cosas. Y teníamos que encerrarnos a estudiar para dar respuesta certera, casi siempre fallábamos; no, mentira, aprendimos mucho. Dicho en buen venezolano chavista: nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo. Un poco de humildad para algunos sabios que hay por allí por favor.

El socialismo, como bien decía Rosa Luxemburgo, es un territorio nuevo, y ello significa en términos bien concretos tener que enfrentar miles de problemas y miles de dificultades. En Venezuela, por su condición de país rentista, los problemas y las dificultades se acentúan. Para nosotros, desde la realidad venezolana, ¿cómo no darle la razón a Rosa Luxemburgo?

¡La realización práctica del socialismo, la creación de un nuevo sistema político, social, económico y jurídico nunca ha podido ni podrá fundamentarse en la aplicación práctica de un conjunto de recetas dogmáticas prefabricadas! Los dogmas no sirven para construir el socialismo ni para construir nada. Lo único que han construido es derrota al movimiento revolucionario mundial, divisiones al movimiento revolucionario mundial. Para eso han servido los dogmas y los dogmáticos.

Hay una regla de oro para nosotros y nosotras, esto no es con ustedes, no se metan en eso: confiar en lo que nuestro Aquiles Nazoa llamaba “los poderes creadores del pueblo”, esa fórmula mágica nuestra-venezolana. Recordemos cuánto énfasis hacía nuestro Comandante en el fulminante lema de Rosa Luxemburgo: “Socialismo o barbarie”. Es oportuno que recordemos estas pertinentes palabras de Michael Lowy, que extraemos de su ensayo Actualidad revolucionaria de Rosa Luxemburgo, del año 2009:

Volvamos por un momento al alcance político y filosófico del lema socialismo o barbarie, se encontraba sugerido en algunos textos de Marx y de Engels, pero fue Rosa Luxemburgo quien le dio esta formulación explícita y tajante. Implica una percepción de la historia como proceso abierto, como serie de bifurcaciones donde el factor subjetivo de los oprimidos, conciencia, organización, iniciativa, se vuelve decisivo. No se trata de esperar a que el fruto madure, según las leyes naturales de la economía o de la historia, sino de actuar antes de que sea demasiado tarde”.

Bien podremos decir que en Venezuela estamos actuando antes de que sea demasiado tarde. Tengamos presente que la crisis del capital, en cuanto tal, corre pareja con las crisis ecológicas anunciadas por el cambio climático.

Es el tema de los temas: el cambio climático, si vamos a sobrevivir o no, esta especie llamada humana. Es por eso que quienes se han burlado y se siguen burlando del quinto objetivo del Plan de la Patria no tienen la menor idea del mundo en que viven ni del tiempo histórico en que estamos situados. Vuelvo a insistir en algo que dije más arriba: nadie se las sabe todas a la hora de construir el socialismo.

En el Plan de la Patria, el Comandante nos da una dirección general a través de los cinco grandes objetivos históricos, pero nadie era más consciente que él de que los problemas y las dificultades seguían allí.

Estoy seguro de que nuestro gigante suscribiría plenamente estas palabras de Rosa Luxemburgo, esto nos sirve a todos, a ustedes también en los debates de la MUD, perfecto sirve: “Solo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos, solo la vida sin obstáculos efervescentes lleva a miles de formas nuevas e imprevisiones, saca a la luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados: la dialéctica”.

No hay algo más dialéctico como fuerza constructora que plantearse la meta humana gigantesca de construir una nueva civilización, una nueva forma de relacionamiento, una nueva forma de vida, ¡un nuevo modo de vida, que es el socialismo! Como superación de todas las miserias, de todos los antivalores, del antihumanismo, del capitalismo en todas sus formas de existencia y expresión.

Poder popular organizado y Gobierno de Calle

Pienso que lo dicho por Rosa Luxemburgo refleja fielmente la experiencia de construcción comunal o comunera, que está en marcha en todo el territorio nacional. La comuna es la experiencia definitoria de la vía venezolana al socialismo. Nuestra comuna ésta, la que nosotros estamos construyendo, viva, democrática. La comuna que es capaz de bailar salsa o cantar rock con Paul Gilman, nuestra comuna.

La comuna es la más alta expresión de la fuerza creadora de nuestro pueblo. Esa hermosa dinámica de formas nuevas e improvisaciones no está exenta de fallas o de equivocaciones, pero es desde la experiencia comunera que podemos corregirlas. La comuna está abriendo nuevos caminos, que se van inventando cada día. “O inventamos o erramos”, decimos con Robinson. Comuna o nada, decimos con nuestro Comandante Hugo Chávez.

Quisiera compartir con ustedes una pequeña lámina que es muy importante, porque este año uno de los procesos más importantes 2013, que retomamos en medio de las luchas que ustedes saben, uno de los puntos centrales que tomamos y que vamos a profundizar en estos cinco años de gobierno revolucionario que voy a presidir, es el tema de las comunas.

Hicimos un llamado extraordinario a un censo, que arrojó una riqueza extraordinaria en la organización social venezolana. Si hay alguna posibilidad de que la democracia en el concepto tradicional, occidental, sufra, o viva más que sufra, viva un proceso de adaptación al mundo moderno, o al mundo que nos espera en los próximos 20, 40, 60, 100, 200 años, en buena medida va a ser con el desarrollo de experiencias como la democracia comunal de Venezuela, ustedes verán.

Nosotros en ese proceso de censo comunal logramos articularnos con 40.035 consejos comunales que representan a millones de venezolanos. Mil 401 comunas, 1.294 salas de batalla y 28.791 movimientos sociales de diversos signos, movimientos sociales de jóvenes, de la sexodiversidad, de la cultura, del arte, de los deportistas, etc. Quiere decir, 71.521 organizaciones sociales diseminadas por todo el espacio, por todo el territorio de nuestra patria venezolana.

En la Venezuela bolivariana, se ha verificado aquello que con tanta lucidez reclamaba el Apóstol Martí con respecto al problema crucial de la independencia. Aquí se produjo un verdadero cambio de espíritu y no solo de forma. Tan entrañable espíritu encarnado en el pueblo de Bolívar y de Chávez. Por eso mismo no hay mayor garantía para la consolidación y expansión del bien más preciado, que es nuestra independencia, que es el fortalecimiento y expansión del poder popular protagónico.

La comuna no es una amenaza; al contrario, es la oportunidad para convivir y hacer la paz, para construir nuevas formas de democracia social, verdaderamente arraigadas allí en donde la gente, nuestro pueblo, hace vida.

El segundo de los grandes objetivos históricos del Plan de la Patria propone continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI en Venezuela, como alternativo al modelo salvaje del capitalismo, y con ello asegurar la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad para nuestro pueblo.

Entra de lleno el problema de la transición y sus condiciones y su condicionamiento, para decirlo con Javier Bordeau: “El diseño, ejecución, evaluación, control y corrección que nos permitirán alcanzar este segundo objetivo corresponde a una dirección político-militar colectiva, a una estructura de mando colectiva que esté irrenunciablemente subordinada al pueblo”.

Y el pueblo, valga el comentario, no está calándose más pote de humo que pretendan llamarse socialistas. Si a partir del año 2013 hemos aprendido algo, es la gigantesca tarea que abordamos en el Gobierno de Eficiencia en la Calle, y entre otras cosas, para darle mayor visibilidad a la dirección colectiva de la revolución. Dirección colectiva que se ha sometido y se seguirá sometiendo a la interpelación popular, por dura e implacable que ella pueda ser.

Solo una dirección colectiva vinculada al pueblo, consciente y responsable de su misión, puede estar al frente de la gigantesca gesta que implica seguir construyendo el socialismo del siglo XXI.

Fue el año de la implementación de la creación del Gobierno de Calle, aquí hay algunos datos importantes del Gobierno de Calle que hemos sistematizado y que voy a comentar.

El Gobierno de Calle —en medio del fragor de la campaña presidencial— realmente superó cualquier expectativa que nosotros tuviéramos de su efectividad, de su justeza. El Gobierno de Calle en esta primera fase, nosotros calculamos en asambleas, actividades, 3.354 actividades de Gobierno de Calle. Yo participé quizás en 150, 160 o un poco más directamente, físicamente es imposible, pero el Gobierno, nuestros compañeros ministros, ministras, los jefes de las Redis de gobierno, se desplegaron todos los días de todo el año junto al pueblo, allá, escuchando la crítica, la interpelación, y resolviendo más allá de las posibilidades, resolviendo problemas, 3.324 actividades de esta primera fase.

Estos son datos que me aportó el vicepresidente ejecutivo, 3.483.200 personas contabilizadas en las actas de seguimiento de las asambleas y de las reuniones convocadas. No es poca cosa entrar el contacto con casi tres millones y medio de venezolanos. En bolívares, aprobé 171 mil 999 millones de bolívares nada más el año pasado, para 3 mil 600 obras. Si quieren saber, nombren una comisión y vayan a chequear para que ustedes los vean convertidos en autopistas, carreteras, escuelas, todo este dinero convertido en obras para las comunidades.

Si hay una cosa que distingue con fuerza al Gobierno de Calle, es que obra aprobada es obra que sigue el pueblo, compromisos adquiridos de diversa índole, y 3 mil 605, al 31 de diciembre, habíamos inaugurado ya. Son 426 obras de estos 3 mil 600 compromisos, algunas se hicieron en tiempo récord, otras se retomaron, que estaban estancadas por tiempo.

Y para los próximos años, en obras que son de mayor profundidad, hemos aprobado, comprometido, casi 25 mil 539 millones de dólares. Es un método revolucionario, democrático. De esto no se habla en el mundo, de esto no habla CNN, nunca. No, aquí dicen que yo continué la dictadura, y es peor la dictadura mía que la que tuvo el Comandante Chávez. Yo soy más —¿no sé cómo llaman?— autoritario, etc., más loco me dicen. ¡No!

Gobierno de Calle que vamos allá a la asamblea, a la comunidad, que escuchamos a la gente, que recorremos todos los días y que un gobierno está en la calle con su pueblo y no en las frías, tristes y oscuras oficinas de sus gabinetes ministeriales. Eso no es noticia, está bien, sigan así, que les va a ir muy bien a CNN y a sus compañeros de ruta, les va a ir seguir yendo muy bien. Nosotros, mientras tanto, sigamos humildemente cumpliendo con nuestro trabajo.

Y en ese sentido, necesario es entonces radicalizar el combate sin tregua contra el burocratismo en todas sus expresiones, la corrupción, el oportunismo, la falta de consistencia ideológica. Dentro de este combate sin tregua, hay un notable peligro que advirtió lúcidamente el maestro Rigoberto Lanz, la reproducción de un pensamiento reaccionario de derecha dentro de una práctica que pretende ser socialista y revolucionaria.

En realidad debemos superar tan flagrante contrasentido de la mano del pueblo con su interpelación, con su crítica, con su denuncia, con sus propuestas, con sus protestas, con sus verdades. Si el socialismo bolivariano no va por los anchos caminos de la sensibilidad popular, de la conciencia popular, estaríamos construyendo, a lo más, un mero capitalismo de Estado y, peor aún, creyendo que hacemos socialismo.

Por eso es necesario destacar la trascendencia política del Gobierno de Eficiencia en la Calle. Ha sido y es una forma de encarnar lo original robinsoniano. Estamos inventando, experimentando y abordando una cuestión decisiva de cara al pueblo. Esto es, estamos demostrando que gobernar socialistamente es una práctica concreta que se visibiliza y se hace tangible día a día. Gobernar en la calle y con la calle, es la dirección que hemos tomado y es la dirección correcta que vamos a profundizar y a continuar.

Convencidos de que la única democracia en la que creemos es la democracia del pueblo, la democracia participativa, protagónica, cargada de fuerza e impulso popular, como nos enseñó nuestro líder y maestro, recorrimos el país en la campaña electoral de abril pasado, asumiendo, en medio de esa campaña dolorosa, el compromiso de iniciar un Gobierno de Calle, un gobierno de eficiencia, un gobierno desplegado y abierto, no solo para escuchar y debatir de la manera más franca y directa, sino además para resolver los problemas de las comunidades en conjunto, promoviendo la organización y el protagonismo popular.

Decía la gran Eva Perón, de Suramérica, nuestra Evita: “donde existe una necesidad, nace un derecho”; en tal sentido, encontrarnos con las comunidades para advertir sus necesidades nos compromete cada vez más a luchar por los derechos del pueblo.

En consecuencia, profundizar en la calle la nueva hegemonía del poder popular organizado tiene que convertirse en práctica cotidiana en todo orden de gobierno si queremos seguir avanzando en revolución. En esta nueva etapa del Gobierno socialista, consolidar toda forma de apropiación de la gestión comunitaria es una necesidad estratégica. De allí que cada barrio, cada esquina, cada cuadra, cada cancha, tiene que convertirse en espacio de discusión y acción, que estén orientados al cumplimento a escala del Plan de la Patria que nos asigna a cada quien las responsabilidades para seguir logrando la transformación de nuestra sociedad.

Gobernar desde la calle nos ha permitido vincular orgánicamente todas las misiones y grandes misiones en la territorialidad concreta de las comunidades. Con esto no solo se han atendido problemas puntuales, sino además se han fortalecido desde la base misma el poder popular y todas sus capacidades de acción. De igual suerte, ha hecho posible hacer un balance y adelantar políticas claras sobre el propósito último de todo nuestro empeño organizativo en el ámbito social y político, la concreción del poder comunal traducido en el ejercicio colectivo y protagónico de la comuna como base fundamental de nuestro gobierno, gobierno comunal, democracia comunal, poder comunal.

El Plan de la Patria, convertido en ley, lo dice con claridad como uno de los propósitos fundamentales: “consolidar y expandir el poder popular y la democracia socialista”. Y nuestro Comandante fue aún más categórico: comuna o nada. Por eso, obedeciendo a ese mandato, es que lo hemos hecho nuestro desde finales de abril pasado, una vez juramentado como Presidente Constitucional de la República, nos empeñamos en crear un plan político estratégico para activar el poder comunal en todo el país, y para cumplirle a nuestro pueblo en todos los compromisos.

Hoy podemos decir, reiterando los números, que contamos con un registro de 544 comunas conformadas y activadas en el país y 1.401 en distintos niveles de formación. Por eso es que ahí decíamos 1.401 comunas censadas, pero hemos verificado, con un tremendo esfuerzo de nuestro compañero Reinaldo Iturriza.

Estamos seguros de que comenzarán a mostrar su efectividad y potencia transformadora en la medida que se vaya elevando la conciencia y la comprensión de que solo con la fuerza colectiva de las comunidades iremos creando las bases necesarias para la construcción de una sociedad justa, libre y soberana.

Debemos tener claro el fondo y el fin de las comunas en relación a su dinámica transformadora en el marco del orden social. En 2013, avanzamos significativamente en ese sentido, pero tan solo es un preludio de lo que estamos obligados a hacer para alcanzar la meta de 3 mil comunas conformadas y funcionando en el año 2019.

Por eso es vital considerar que más allá de su carácter organizacional y territorial, en función de la garantía de sus necesidades y la promoción de su forma de gobernarse en comunidad, una comuna es por esencia un espacio de lucha. No se puede imaginar comuna alguna sin contar con un proyecto claro que le permita, junto a otra, incidir directamente el contexto social en el que está funcionando.

Son de la mayor importancia estas preguntas planteadas por el ministro Reinaldo Iturriza en una reflexión publicada: “¿Cómo territorializar nuestro socialismo? —se pregunta—. ¿Cómo suscitar la emergencia del territorio de lo nuevo que desde el principio veíamos expresado en las comunas organizadas de acuerdo a la lógica reticular en forma de gigantesca telaraña? ¿Cómo contribuir en la construcción”? Lo coloca como concepto de una nueva hegemonía democrática, optando por el convencimiento en lugar de la imposición. Era la base central de las reflexiones y enseñanzas del Comandante Chávez en aquella época en que rescató del libro de Dussel este conjunto de conceptos.

Decir comuna, en el marco del proyecto bolivariano, es decir organización, cambio y liberación, tal como lo señala la estudiosa argentina Diana Hernández en una disertación sobre el poder popular: podemos pensar el poder popular como un proceso a través del cual los lugares de vida de las clases subalternas —así la califica ella dentro de un concepto— se trasmutan.

Fíjense ustedes, dice ella, “podemos pensar el poder popular como un proceso a través del cual la vida de las clases subalternas, antes oprimidas, por eso da el concepto de subalternas, se trasmutan en células constituyentes de un poder alternativo y liberador, células constituyentes de un poder alternativo y liberador que le permite ganar posiciones y modificar la disposición del poder y las relaciones de fuerza. Y claro está, avanzar en un campo contrahegemónico”. Cuando habla de campo contrahegemónico, es contra la dominación la hegemonía del capitalismo en cualquiera de nuestros países.

En este sentido, cómo cuesta entender a casi todos los representantes de la oposición venezolana, cómo cuesta entender los miedos y aprehensiones que a veces se escuchan y se transmiten en el discurso de algunos dirigentes muy importantes de la oposición venezolana. Quien se sienta realmente demócrata jamás podrá renegar de la participación popular, decidiendo su destino inmediato y el de la sociedad a la que se debe. Esta actitud evidencia en el fondo las distintas concepciones que hoy vive nuestro país en relación a la concepción del ejercicio del poder.

Para nosotros, poder es servicio y apropiación de las condiciones materiales y espirituales para que el pueblo pueda de forma directa y soberana labrarse la satisfacción plena de sus derechos y de su vida. Sin embargo, hay quienes siguen considerando el ejercicio del poder de otra forma. El debate está abierto en Venezuela. La comuna para nosotros es el camino para avanzar a plenitud hacia la democracia participativa, hacia la democracia protagónica como proyecto político de vida de nuestra sociedad.

El concepto de la democracia, en su real y verdadero sentido, no es otra cosa que la expresión profunda de la existencia humana. No hay algo más inherente a la humanidad, como humanidad sobre todo, en nuestro presente y hacia el futuro, que la democracia como ejercicio de la dignidad, del poder verdadero de los ciudadanos. Porque por eso es que no hay otra cosa más cercana al socialismo que el ejercicio verdadero y pleno de la democracia como poder social.

Son debates necesarios y que creo que nos permiten elevar la altura de la confrontación política-ideológica necesaria del conflicto democrático que vive Venezuela y que debe seguir viviendo, el concepto de la democracia en su real y verdadero sentido no es otra cosa que la expresión profunda de la existencia humana, tal como nos enseña Carlos Marx en su Crítica a la filosofía del Estado de Hegel, 1844 en las demás formas del estado el ser humano sólo tiene existencia legal.

Según el mismo Marx, en democracia el ser humano no está hecho para la ley, sino la ley está hecha en gracia para el ser humano. En su ensayo “Democracia”, según un texto juvenil de Marx de 1961, nos dice el gran filósofo Juan David García Bacca que el hombre llega a existir humanamente es porque ha llegado a ser ser social, su forma política de existencia será la socialista, o con otras palabras, por ahora, casi puro programa y frecuentemente vago anhelo o proyecto sentimental habrá llegado a tomar existencia humana.

Nuestra forma política de existencia será socialista y habrá llegado a tomar existencia en la medida en que logremos afianzar la dinámica comunal o comunera hasta el último rincón de Venezuela. Son nuestras convicciones democráticas, tal como nuestro comandante supremo lo avizorara. Debemos enfilarnos hacia el gobierno comunal más allá del simple localismo o regionalismo, porque las comunas no deben fungir como compartimientos estancos o gobiernos paralelos al nacional y a todos los instituidos.

Las comunas se articulan y entretejen en todo el sistema socialista en construcción, por supuesto, entonces que estamos hablando de la toparquía, esa forma no de gobierno, ¡ojo con esto!, sino de autogobierno, que el gigante Chávez lograra traer a nuestra realidad política de la mano del sabio Simón Rodríguez y tomando como referencia una carta que escribiera Anselma Pineda el 2 de febrero de 1847.

Simón Rodríguez: “La verdadera utilidad de la creación es hacer que los habitantes se interesen en la prosperidad de su suelo, así se destruyen los privilegios provinciales. Ojalá cada parroquia se erigiera en toparquía, entonces habría confederación. El gobierno más perfecto de cuanto pueda imaginar la mejor política”, lo califica él, el gobierno de la toparquía, el gobierno de la parroquia, el gobierno de la comuna “el gobierno más perfecto de cuanto pueda imaginar la mejor política”.

Dice nuestro sabio, nuestra raíz Simón Rodríguez: “Es el modo de dar por pie al despotismo y esto es mil y mil veces si se instruye para que haya quien sepa y se educa para que haya quien haga, casas, lugares, provincias y reinos rivales, prueba malacrianza”.

Robinson se refiere a una relación compleja entre poder, ciudadanos y territorios en consideración del carácter horizontal que tenían para él las costumbres y la voluntad general, lo que por supuesto nos coloca en la necesidad de crear una nueva cultura. Si la revolución no es cultural, como viene insistiendo el compatriota Carlos Lanz, tenderá a reproducir la dominación y, agregamos nosotros, aun dentro de un contexto socialista, no escapará a ello si como dijimos atrás, nuestra forma de autogobierno no llega a tomar existencia humana.

El Gobierno Bolivariano no podrá mantener en el tiempo y el espacio todas sus acciones, contra la corrupción y la guerra económica, por ejemplo, si una nueva subjetividad no se impone desde la conciencia personal de todos los que habitamos en este país, a modo de erigir una conciencia colectiva, desde la cual contrarrestemos todos los males, con los que se pretende doblegar a todo un pueblo, no necesariamente convirtiéndonos todos en policías o inspectores, no, sino transformando y transustanciando nuestra realidad en la misma medida que nos apropiamos de la misma.

En sal y agua se convertirán todos los esfuerzos del órgano superior para la defensa popular de la economía, por ejemplo, si nuestros hombres y mujeres no garantizan ni hacen valer sus derechos y los de toda la nación, ante las mafias especuladoras una vez que los funcionarios y fiscales de ese ente contralor, abandonan los establecimientos inspeccionados y sancionados.

Se impone entonces el principio de comuna o nada, toparquía o nada para eliminar todas las formas y tipos de despotismo, para eliminar todas las mutaciones de la perversidad capitalista, de la realización de tal principio depende la consolidación de un verdadero sistema popular de gobierno y con él la hegemonía del proyecto histórico bolivariano.

Reflexionemos bien, compatriotas, reflexionemos bien y estudiemos conceptos que puedan ir perfeccionando las formas del poder nuevo que ha nacido en la patria, las formas del sistema de gobierno popular, al final el objetivo nuestro es construir un poder popular que ejerza el gobierno a través de un sistema, con un Gobierno de Eficiencia en la Calle, conduciendo las acciones centrales.

Nuevo mapa de relaciones estratégicas de Venezuela

Compatriotas, diputados y diputadas, al hacer un balance de las relaciones internacionales de Venezuela durante el año 2013 no podemos dejar de constatar y destacar el sentido homenaje que los pueblos del mundo rindieron al comandante Hugo Chávez, en todas las latitudes del planeta desde los cuatro horizontes del cielo, como dijera el poeta Gustavo Pereira, se produjeron multitudinarias demostraciones de duelo y de profundo homenaje, una constatación de la manera profunda en que Hugo Chávez marcó la historia contemporánea de las relaciones internacionales del siglo XXI.

Muy pocos líderes de nuestro tiempo hicieron tanto por transformar el orden internacional profundamente injusto, unipolar, surgido del colapso de la Unión Soviética, pudiéramos incluso decir que ningún otro líder contemporáneo hizo tanto al respecto como Chávez y eso lo reconoce toda la vasta diversidad de la geografía humana, ideológica y política del mundo actual. Hay un antes y un después de Chávez en las relaciones internacionales y eso tiene un reconocimiento incluso en sus más enconados adversarios.

En mi condición de primer Presidente chavista, puedo decir con gran orgullo que la arquitectura de las relaciones internacionales contemporáneas, el gran diseño del nuevo mapa de relaciones estratégicas de Venezuela creado por el comandante Chávez, no sólo ha sido reafirmado por nuestro gobierno sino que estamos trabajando para su profundización y consolidación.

Nuestro camino en materia de política internacional, puedo decir con gran orgullo, está fijado por los objetivos tercero y cuarto del Plan de la Patria, esto nos guía a la visión de águila del gigante. En este contexto cabe decir que apenas iniciado el Gobierno que presido, comenzó una campaña internacional a mediados del año 2013, promovido por factores con amplio respaldo en medios de comunicación internacionales. Inmediatamente iniciamos un intenso esfuerzo por contrarrestar dicha ofensiva contra Venezuela, que se proponía esencialmente provocar el derrocamiento de nuestro Gobierno, promoviendo la idea de que con la desaparición física del Comandante Chávez, la Revolución Bolivariana había llegado a su fin.

A principios de mayo del 2013, iniciamos nuestra primera gira internacional como Jefe de Estado y de Gobierno, viajando a las capitales de los tres más importantes aliados suramericanos de nuestra patria: Uruguay, Brasil y Argentina. Durante los sucesivos encuentros con los gobernantes de esas naciones hermanas, no solamente ratificamos la plena vigencia de la fuerza vital de la Revolución Bolivariana, sino que reafirmamos el camino de la integración de nuestra América trazado por Hugo Chávez y materializado en nuestra adhesión plena al Mercosur.

En el caso de Uruguay logramos la firma de 13 acuerdos en materia energética, alimentaria, industrial. En Argentina firmamos y ratificamos 35 pactos de cooperación para la producción de alimento, para el intercambio comercial, para el apoyo en la producción de alimentos en Venezuela, igualmente se acordó la creación de 209 nuevas empresas en Venezuela para la producción de cereales, aves, ganadería con capital nacional privado y público.

Todos estos acuerdos fueron concretados en medio de una virulenta campaña internacional contra el Gobierno Bolivariano, por lo que constituyen en sí mismos una prueba palpable de la confianza internacional en la solidez del proyecto político revolucionario de Venezuela y un desmentido contundente de las acciones, que aquellos que desean retrotraernos a aquella colonia petrolera estadounidense que fue Venezuela.

En este punto de balance de la política internacional venezolana del 2013, quiero destacar el encuentro a principios de junio pasado, en el marco de la 43 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, de nuestro canciller Elías Jaua y el secretario de Estado norteamericano, John Ferry. En dicha reunión se habló de manera cordial y franca, hemos dicho: quien nos sonría le sonreímos, quien nos tienda la mano se la tendemos, pero quien da la mano y da la sonrisa hoy es una Venezuela, digna, independiente, con orgullo verdadero de ser venezolano.

Todo el que nos de la mano debe saber que aquí somos los independientes del Sur, ya más nunca colonia de nadie.

En dicha reunión se habló de manera cordial y franca de la posibilidad de restablecer relaciones diplomáticas al más alto nivel, siempre en el marco del respeto mutuo, lo cual siempre ha sido el principio rector de la política de la Revolución Bolivariana hacia los Estados Unidos. Sobre el fundamento básico del respeto es posible retomar los temas conversados por nuestros cancilleres, no pueden volver a ocurrir situaciones como la negativa del sobrevuelo de nuestro avión por Puerto Rico por parte del Gobierno de Washington, cuando nos dirigíamos a la realización de la doceava comisión mixta China-Venezuela a finales de septiembre.

Ya basta de esas persecuciones a veces infantiles, de hostigamiento. El Gobierno de Estados Unidos tiene que revisarse a fondo y entender de una vez por toda que, gracias a la Revolución Bolivariana de Chávez, Venezuela es ahora un país verdaderamente independiente, soberano y que nuestra América en conjunto marcha de manera inexorable hacia la consolidación de su segunda y definitiva independencia.

Lo ratifico, nosotros quisiéramos tener relaciones fluidas de comunicación en base al respeto mutuo con el gobierno de los Estados Unidos, así fue conversado por nuestro canciller con el secretario de Estado; luego sucedieron un conjunto de eventos y nosotros estamos listos y preparados para sentarnos en cualquier mesa de conversación a tratar los temas bilaterales y ver si algún momento podemos lograr un punto óptimo para relaciones, llamemos de alguna manera, relaciones positivas con el Gobierno de los Estados Unidos y, en general, con la sociedad estadounidense.

Ya hemos cruzado el umbral, sin lugar a dudas, hacia un mundo multicéntrico y pluripolar, un mundo en el que finalmente comienza a vislumbrarse aquel equilibrio del universo al que se refirió el Libertador, al hablar de la búsqueda de un mundo libre de imposiciones imperiales. Hay un debate en el mundo sobre el declive del poder y la hegemonía estadounidense que cruza todos los países, interesantes declaraciones y artículos de gobernantes, cancilleres, expresidentes, sobre el mundo que ha nacido y su perspectivas en los años por venir.

Hoy por hoy los Estados Unidos tiene ante sí dos opciones: intentar revertir el evidente declive de su poderío, lo cual sin duda provocaría situaciones de gran peligro para la paz internacional, o buscar renegociar su relación con el mundo, aceptando de manera realista la mengua de su antiguo poderío, de manera semejante al curso tomado por el Reino Unido al final de la II Guerra Mundial.

Este debate se ha venido dando dentro de las distintas escuelas del pensamiento geopolítico, que tratan de orientar la política exterior norteamericana. No está del todo claro cuál de estas dos perspectivas va a terminar predominando en al futuro inmediato, pero lo que sí está claro es que el momento unipolar hegemonizado por los Estados Unidos ya es cosa del pasado y ojalá se imponga la sabiduría en esa nación, para aceptar que la realidad global ha cambiado de manera sustancial en estos último años.

Todo lo anterior además quedó evidenciado durante la peligrosa coyuntura que se produjo entre fines de agosto y principios de septiembre, cuando el gobierno de Estados Unidos dejó entrever que preparaba un ataque militar contra Siria.

Para allá se fue nuestro diputado Abdel el Zabayar, a Siria, a defender la tierra de sus abuelos, de sus padres, de su madre. Allá lo vimos con una AK, en una de las trincheras, luego vino cuando pasó el peligro a aprobar la Habilitante. Alguna vez alguien me preguntó que si te íbamos a llamar, para que vinieras y yo dije no, él está cumpliendo con su deber con el pueblo árabe de Siria y con la sangre de sus antepasados. Si no se puede aprobar la Habilitante porque falta un voto, bueno que él siga defendiendo allá, porque allá nos está representando a todos.

EEUU dejó entrever que preparaba un ataque militar contra Siria, tratando de manera infructuosa de justificarla con un supuesto uso de armamento químico por parte del gobierno de Damasco. Se ha comprobado suficientemente, y eso lo callan los grandes medios, que dicho ataque, una operación de bandera falsa, fue ejecutado por grupos terroristas que buscaban provocar una intervención de la OTAN en esa nación del Medio Oriente.

A semejanza de la que fue esa acometida contra Libia, se trató de una muy peligrosa coyuntura, como hemos dicho, porque un ataque norteamericano habría provocado una conflagración de consecuencias impredecibles, para toda la humanidad. Frente a esa situación y en calidad de representante de un pueblo amante de la paz como es nuestro pueblo venezolano, sumé mi voz a la de miles a lo largo y ancho de todo el planeta, contra la guerra, dirigiendo una carta pública, humilde carta, pues. Alguna gente se río de la carta, pero humildemente dejamos sentados nuestra posición ante la historia e hicimos hasta donde podíamos hacer: sacar la bandera de la paz, a nombre de la Venezuela, de la Venezuela que cree en la humanidad.

En esa carta, afirmaba -y disculpen que me autocite- en ese contexto lo siguiente, le decía al presidente Obama:

Haga memoria de sí mismo, presidente Obama. Recuerde de dónde viene, recuerde de sus raíces afroestadounidenses, recuerde los luminosos ejemplos de dignidad de Malcom X, y de Martin Luther King en los que usted se formó, y que lo llevaron a luchar por un destino mejor para su país. Recuerde sus orígenes, recuerde como aquel joven líder y luchador social en Chicago, siempre presto a defender causas justas, recuerde que se opuso frontalmente a la guerra en Irak, y rechazó todo el tejido de mentiras con la que pretendió justificarse, en el momento”.

Dicha carta la concluí de la siguiente manera, humildemente así:

Nosotros desde el amor por la paz, que cultiva el pueblo venezolano, apelamos a su sensatez, presidente Obama, para que triunfe el diálogo, el entendimiento, la fe en el corazón humano y la vida, y no las bombas, la desolación y la muerte, esa es nuestra esperanza, la misma que alentó el alma de Martin Luther King, cuando dijo, ‘si supiera que el mundo se acaba mañana, yo hoy todavía plantaría un árbol’. Este árbol es el mismo que deseamos que florezca en estas horas tan tensas y aciagas. Yo aspiro y espero que el llamado que le he hecho en esta carta, señor Presidente, no caiga en el vacío. Yo aspiro y espero que usted rectifique y proceda a detener la maquinaria bélica que ya se ha puesto en marcha. Yo aspiro y espero que usted haga cesar el redoble fúnebre de los tambores de la guerra sobre Siria, pido a Dios porque así sea”. Así fue.

Hoy podemos decir que gracias a la presión internacional, gracias al rechazo unánime de los pueblos, a los cuales se sumó la patria de Bolívar y de Chávez, que gracias al liderazgo de este gran pacificador y líder del mundo, presidente Vladimir Putin, gracias a su esfuerzo, a su capacidad política; gracias a Rusia a China, y al clamor de los pueblos del mundo, y muy probablemente a que entre importantes sectores de las élites estadounidenses, se ha abierto un declive inevitable de la hegemonía de los Estados Unidos, Obama se retractó, corrigió el rumbo y no se lanzó, al menos por ahora, a semejante aventura suicida.

En la segunda semana del mes de junio del año pasado, igualmente iniciamos además nuestra primera gira europea, visitando nuestros hermanos países y pueblos de Portugal, Italia y Francia. Recientemente estuvo aquí el viceprimer ministro de Portugal, Paulo Portas, y se firmaron un conjunto de acuerdos muy importantes.

En el caso de nuestra visita a Italia no podemos dejar de mencionar el privilegio de haber recibido en el marco de la trigésima octava sesión de la Organización Mundial para la Alimentación y para la Agricultura, FAO, un hermoso reconocimiento por la lucha del Gobierno revolucionario en contra de la desigualdad social y el hambre. Somos uno de los pocos países en el mundo entero que puede exhibir un galardón semejante que evidentemente es fruto de la obra del comandante Chávez, por lo que hemos dedicado y dedicamos a su memoria luminosa este reconocimiento mundial, a la lucha contra el hambre en nuestra patria.

También en Roma, tuvimos el privilegio de entrevistarnos como jefe de Estado, con el primer Papa latinoamericano Francisco, tomado de San Francisco de Asís, Francisco I, pero es simplemente Francisco, con quien sostuvimos una muy grata conversación y a quien saludamos como artífice de una gran renovación en curso de la fe católica y su opción preferencial por los pobres y los humildes de la Tierra.

Seguidamente, realizamos durante el mes de julio, vistas oficiales a Rusia, Bielorrusia, en el primer caso en el marco de la segunda cumbre de jefes de Estado del foro de países exportadores de gas, del cual somos país fundador. Durante estas ocasiones se siguió avanzando en la profundización de estrechos nexos de Venezuela con algunos de sus más importantes aliados, avanzando además nuestra nación hasta convertirse en una potencia gasífera, a finales de septiembre y sorteando la negativa del sobrevuelo sobre territorio de Puerto Rico, a la que ya hicimos referencia.

Viajamos a Beijing, República Popular de China, y allí firmamos 24 acuerdos en áreas de seguridad ciudadana, energía eléctrica, suministro de petróleo, desarrollo agrícola, industria minera, viviendas, transporte, vialidad, financiamiento para el desarrollo por grandes sumas, unas conocidas y otras por conocer, para el financiamiento de nuestro país, entre ellos el tramo de 5 mil millones de dólares que ya ha sido depositado en el Fondo Chino-Venezuela, para el desarrollo de los proyectos que están en curso, este año y los años por venir.

Otra muestra contundente de la firme confianza de nuestros hermanos y aliados en el mundo, y en particular de la comunidad internacional en su conjunto, en la estabilidad y la paz que ofrece la Revolución Bolivariana, para la estabilidad de nuestro desarrollo. En síntesis, en el año 2013 consolidamos el despliegue de la exitosa y justa política internacional de la Revolución Bolivariana, y es así como con la realización de las cumbres, del ALBA, Petrocaribe y Unasur avanzamos en la definición de nuevos espacios económicos y sociales de unión verdadera de nuestra región, que satisfacción.

Queda mencionar, balancear, reconocer la existencia de estos poderosos mecanismos de unión profundos, que se gestaron con el liderazgo de nuestro gigante, ALBA, Petrocaribe y Unasur.

Este año la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América, cumple 10 años, de ser fundada por el comandante Fidel Castro Ruz, a quien le enviamos un saludo siempre, solidario, cariñoso, a Raúl, al pueblo de Cuba, hermanos pueblos, dignos pueblos. Pueblos antiimperialistas, anticolonialistas.

Además, en el 2013 se dio un hecho histórico, inédito, que quedará registrado al asumir Venezuela la presidencia del Mercosur, la cual ejercemos actualmente hasta la realización de la cumbre de Caracas, donde aprobaremos un documento histórico para iniciar la construcción de la gran zona económica de nuestra América ALBA, Petrocaribe, Mercosur, igualmente.

En el 2013 se realizó en Venezuela la reunión de los ministros del área social de la Celac, allí se definieron los planes que se van a presentar en la cumbre de La Habana, para hacer de América Latina y el Caribe una zona de paz, igualdad y felicidad social, documentos vitales que apuntan por primera vez, a que la integración de América Latina y el Caribe en un poderoso bloque de fuerza tenga base social, son planes para la educación, para la cultura, para la alimentación, para la salud de nuestro pueblo, que se van a discutir y se van a adoptar seguramente en la cumbre de 33 países de nuestra comunidad de estados latinoamericanos y caribeños, el próximo 28 y 29 de enero en La Habana, Cuba.

Participaremos en la cumbre histórica que aprobará desde el espíritu unionista, antiimperialista, y de liberación de Bolívar y Martí, estos planes que permitirán a nuestra América, superar siglos de necesidad y desigualdad.

Misiones y Grandes Misiones socialistas

Compatriotas, si algo demostró gran fortaleza por su capacidad de seguir impactando la vida social, de nuestra patria en el 2013, es el modelo social que la Revolución ha creado con las Misiones y Grandes Misiones, para atender las necesidades y áreas fundamentales de la vida de nuestro pueblo. En el año 2013 creamos el Sistema de Misiones y Grandes Misiones, que conduce el vicepresidente del Área Social y hoy ministro de Educación, doctor Héctor Rodríguez.

Creamos el sistema de Misiones y Grandes Misiones donde coordinamos los 35 programas que la constituyen, desde la Misión Barrio Adentro hasta la nueva Gran Misión Barrio Nuevo-Barrio Tricolor.

Podemos decir que producto de la estrategia socialista, para la creación del nuevo modelo social, avanzamos en el 2013 en los objetivos de generar la máxima felicidad de nuestros compatriotas, profundizando la creación de empleo digno, como lo vamos a ver, la defensa del salario de los trabajadores frente a la inflación inducida y los ataques especulativos.

La atención de la salud y el desarrollo de la salud pública, los planes de la Misión Alimentación, que hoy benefician a más del 70% de los venezolanos, subió de un 62% en el momento crítico de la guerra económica, casi al 80%, nos da un promedio de un 70% de hogares venezolanos que atendemos a través de Abastos Bicentenario, Mercal, Mercalito, Mercal Obrero, Mercal Casa por Casa, Abastos Venezuela, Pdval, Pdvalito, etcétera; es todo un sistema socialista, la Misión de Alimentación.

Causa admiración en el mundo, la garantía de la educación gratuita, popular y de calidad. Pocos países tienen esa garantía, el extraordinario despliegue de la Gran Misión Vivienda Venezuela y ahora de la Gran Misión Barrio Nuevo-Barrio Tricolor, el creativo progreso de la cultura venezolana, entre otros aspectos son progresos sociales que ha protagonizado nuestra Venezuela estos quince años de Revolución.

A pesar de las dificultades, del sabotaje económico, y de otras expresiones de la guerra económica contra el país, Venezuela en el año 2013 siguió sus avances en todos los indicadores fundamentales para lograr el objetivo que nos hemos propuesto, 2019, pobreza cero, como base de la construcción de nuestra Venezuela socialista, igualitaria y feliz del siglo XXI.

Quiero brevemente, porque cuando una hace este tipo de informes, primera vez en mi vida que me toca hacerlo, ustedes saben, antes acompañábamos su hacer en el área que nos tocaba, política internacional o etcétera. Pero quiero resumir temas vitales, del presente y sobre todo para empujarlos en el 2014, es un proceso complejo así que pido disculpas, por la extensión del mensaje.

Quisiera con ustedes compartir, fíjense, yo hable aquí, profesor Giordani, queridos compatriotas, hablé de una estrategia socialista, integral, una estrategia integral, primero el concepto de las Misiones y las Grandes Misiones, como se ha ido consolidando en el tiempo, como un nuevo modelo de gestión pública, para llegar verdaderamente a la resolución de los problemas, y cómo todas las Misiones y Grandes Misiones integradas conforman una estrategia socialista, de superación de la pobreza y de construcción de un nuevo modelo social.

Fíjense que yo aquí combino, porque la estrategia de la cual se hablaba, los factores que luchaban por la justicia social, en los años 50, 60, 70, era de la justa distribución de la riqueza hasta ahí se quedaron. Vino Chávez y llevó ese concepto a mucho más allá de los límites que se conocían, y ahora no sólo nos quedamos en las justa distribución de la riqueza. Antes se hablaba de generación de empleo, de la justa remuneración y de los elementos de la seguridad social que se conocían para entonces, pensiones, etcétera.

Hoy las estrategia va mucho más allá, y abarca toda la vida social del ser humano venezolano, del ser social venezolano. Sería muy largo revisar Misión por Misión en este discurso, por eso puse mi acento en elementos claves de la estrategia: 1) empleo y calidad de empleo; 2) remuneración y calidad de remuneración; 3) la salud de nuestro pueblo, Barrio Adentro; 4) la atención de la salud, de la educación, la garantía de la educación gratuita, de calidad; 5) la Gran Misión Vivienda Venezuela. Cómo está aportando la Gran Misión Vivienda Venezuela y ahora Barrio Nuevo – Barrio Tricolor, a la superación definitiva de la pobreza, apenas estos elementos.

Indicadores sociales del bienestar del pueblo

Y quisiera mencionar y aportar para ustedes, actualizar algunas estadísticas que son muy importantes. Por ejemplo, la tasa de desocupación en Venezuela, en relación al año 2012, a pesar de la guerra económica, en el año 2013 seguimos en una tendencia positiva a disminuir el desempleo en Venezuela, miren como viene desde la época del sabotaje petrolero, casi 15%, vamos por 5,6%.

Ustedes saben, que la media en los años 90 llegaba casi a 20%, esto está cerca del pleno empleo, y debemos seguir profundizándolo. Aquí que nadie se confíe, hay que tomar y retomar con fuerza compatriotas la Misión Saber y Trabajo y hay que seguir creando empleos dignos de calidad.

Si bien es cierto que hay otros datos complementarios del tema de la ocupación, del empleo, muy importante, esto no lo verán ustedes en los medios de comunicación de la burguesía, no. Nunca. No los van a ver jamás va a ser primera plana de Últimas Noticias, de El Nacional, de El Universal, “disminuye el desempleo en Venezuela 5,6%”, jamás, por favor. Si eso puede crear confianza en sí mismo al pueblo venezolano, fe, optimismo.

No señores aquí hay que desmoralizar al pueblo, esa es la línea de la burguesía mediática. Vamos a ver quién se desmoraliza primero: o el pueblo trabajador venezolano o la burguesía esta parásita que tantas derrotas lleva encima.

Aquí está, compatriotas, esta es la encuesta de hogares por muestreo, debemos mantener el esfuerzo, ahora ¿Cuál es la calidad del empleo ahora profesor Giordani? Aquí está, se va abriendo la curva, esto es sorprendente, seguramente nuestros hermanos del mundo que estudian estos temas, muchos de ustedes diplomáticos de carrera y otros expertos en el estudio internacional de las variables, los organismos, aquí hay quienes han presidido y dirigido organismos internacionales.

Verán que es un fenómeno tremendo pues en medio de una guerra económica, en medio de no sé cuántos reportes de Moody´s, por allá, las agencias de riesgo-país, las calificadoras de riesgo que sacan reportes y reportes y el último reporte que han sacado siempre les toca a ellos declararse en quiebra, como se declararon en quiebra todas las calificadoras de riesgo que decían que Venezuela iba a un caos en el 2004, 5, 6, y después terminaron en el caos ellas mismas.

Fíjense la calidad del empleo en Venezuela, ahí está, esto tiene que ser para motivarnos, se ha ido, las líneas se cruzaron en el 2003-2004. 2004, de donde venimos, del empleo informal 60% y el empleo formal un 40% y la calidad del empleo informal como ustedes saben era de precariedad total. ¿Por qué? Porque el empleo informal de la década de los 90 no tenía posibilidad de pensiones, no tenía la salud en Barrio Adentro, no tenía la Misión Mercal, no tenía garantizado la educación de sus muchachitos en la escuela ni en su liceo ni el acceso de esos muchachos grandes a la universidad, no tenía nada de eso, no tenía todas las protecciones que ha creado la Revolución.

Esto hay que llevarlo aquí en la conciencia para reconocer hasta dónde hemos avanzado y sobre todo proyectar los avances para sostenerlo, los compañeros ministros del Área Social asúmanse como jefes de equipos de trabajo para mantener y profundizar estas líneas, estas variables con liderazgo compañeros, mucho liderazgo.

Aquí está, se cruzan las variables y en el año 2011 ya el empleo formal llamado así era el 55%, y el informal 43%, en el año 2012 asciende a 58% y lo dijimos con mucha alegría en esta Asamblea Nacional y el empleo llamado informal 42%. Fíjense ustedes adónde vamos ahora, año 2013, en medio del año más doloroso, más complejo, pero si se mantienen las riendas claras y el rumbo claro, se puede sostener el modelo social inclusivo que la Revolución de Chávez creó para nuestro pueblo.

Ahí está, estos son números milagrosos: 62% de empleo formal. ¡Dios mío o es que esto no es noticia! Por lo menos para nuestro país, no digamos a las agencias internacionales que están a la caza de cualquier error o problema para magnificarlo o los inventan cuando no los encuentran. O que no es importante que estemos logrando estos números de desarrollo social, 62,1% de empleo formal y 37,9% de empleo informal y hay que ver la calidad del empleo informal.

Igualmente, aunque no está actualizada, para diciembre podemos ver también la evolución de la canasta alimentaria normativa, tomando en cuenta la inflación inducida y la guerra económica y el ingreso legal mínimo en bolívares. Esto es el salario mínimo con los llamados tickets de alimentación.

Se podría actualizar para enero y esto aumenta mucho más objetivamente porque hoy por hoy el salario mínimo nacional y las pensiones nosotros lo fuimos defendiendo y ajustando y anoten ustedes, tampoco es noticia, pues, de mayo a enero defendiendo el salario de los trabajadores el aumento es del 59%, pensamos en el 10% de enero, que es precisamente para arrancar el año defendiendo el salario y eso nos ha llevado a una pensión y a un salario mínimo de 3 mil 270 bolívares.

Aquí está la evolución del ingreso mínimo legal y el valor de la canasta alimentaria. Estos son puntos que hay que ir equilibrando cada vez más en la defensa del salario y los trabajadores.

Aquí está la evolución de la inversión social de acuerdo a los ingresos. Hay una primera tabla que era la que yo tenía hasta recientemente cuando estábamos preparando este informe y nos decía que, entre el año 1985-1998, la inversión social, en educación, salud, alimentación, etc., en relación a los ingresos fue del 36,7%.

Estos son números oficiales, en el período 1999-2012 logró ascender en una recta fabulosa al 62,5%, quiere decir que de 883 mil 89 millones de dólares que ingresaron fundamentalmente por la renta petrolera a Venezuela, se invirtieron en vivienda, alimentación, educación, cultura, salud, etc., en vida social del pueblo, 551 mil 639, el 62,5%; esto es récord mundial.

Pero si esto nos impresiona, los datos al cierre del 2013 y si del ingreso se invirtió, en el año 2012, 62,5%, en el 2013, y esto es difícil mantenerlo pero tenemos que sostenerlo, invertimos el 64,1%, casi dos puntos más porcentuales del ingreso. El acumulado del año 1999 al 2013, en 14 años de Revolución: los ingresos netos en divisas fundamentalmente por renta petrolera son 972 mil 565 millones de dólares, de los cuales se han invertido en nuestro pueblo y su desarrollo social 623 mil 508 millones de dólares.

Busquen estos números en otras latitudes. Es una Revolución que hay en Venezuela que permite estos tremendos logros y, por ende, puedo entonces anunciar estos números, que nos motivan mucho a continuar la batalla en medio de circunstancias difíciles.

¿Cuándo un pueblo no tiene dificultades? ¿Cuándo un ser humano no tiene dificultades? Todos los días tenemos una dificultad, a veces dificultades gigantescas, dolorosas, a veces dificultades menores, pero que se suman. Lo más importante es tener el carácter, la fuerza, la claridad para sobreponerse a las dificultades.

Fíjense ustedes estos números de hogares pobres y pobres extremos, pobreza y miseria. Nos hemos propuesto pobreza cero, nos falta pero ahí vamos. Puedo decir que si en año 2012 los hogares pobres, la pobreza estuvo en un 21% venimos de 30 y 40% en la década de los 90. Hemos roto la barrera del 20% y la pobreza hoy, al cierre del 2013, llegó a 19,6%, ratificando su tendencia a la baja.

Nos hemos comprometido con el país a pobreza 0, el esfuerzo es tremendo, de precisión, de planificación, de ejecución, de inversión correcta, de logro de las metas, de logro de los objetivos. Ahora el impulso lo traemos, los programas los tenemos, las Misiones y Grandes Misiones. Todos los responsables de las Misiones y Grandes Misiones deben ajustar sus equipos, deben ajustar sus formas de trabajo porque debemos elevar la eficiencia para cumplir la meta.

Igualmente, en hogares de pobreza extrema hemos descendido, en el año 2010, nos emocionamos mucho cuando llegamos a 7,7%; en el 2011: 6,8%, en 2012: 6,3%. Y mantenemos la tendencia también a la baja en la miseria en los hogares, aunque permanecen y existen de pobreza extrema a 5,5%.

Construyendo una sociedad de paz y sin violencia

A pesar de los evidentes avances en la dignificación del ser humano, aún hoy enfrentamos problemas serios en cuanto a la violencia criminal como expresión de la descomposición social heredada. Por eso quiero hoy convocar a toda la voluntad de nuestra patria, a toda la conciencia de nuestro pueblo para que asumamos junto a la gran misión para la pacificación social de nuestro país.

Tenemos que lograr construir la paz desde las comunidades, desde la familia. La paz sustentada en valores de respeto a la vida, de la convivencia, la paz social basada en una nueva cultura que supere los antivalores de la cultura de la muerte, de la codicia, de la ambición de riqueza, de los antivalores que nos trasmiten todos los días los grandes medios de comunicación internacionales y nacionales.

Si queremos paz en nuestra patria, desechemos todos los antivalores, transformemos los medios de comunicación social, construyamos una nueva cultura en base al amor y a la verdad de lo bueno venezolano, de lo bueno de la humanidad.

Esto es un tremendo reto y es un elemento distintivo de la etapa que debe vivir nuestro país, se ha querido siempre utilizar los hechos dolorosos que suceden producto de la violencia criminal que es una verdadera guerra social para hacer riqueza, pasar novelas y tratar de utilizar el dolor para el lucro, no hay solidaridad ni con familiares ni con dolor, sólo lucro, sólo lucro y así lo digo.

Tenemos que revisar todo el modelo comunicacional cultural. Yo invito a ese debate. Ayer alguien me mandaba un informe. Yo no veo novelas ni veo ese tipo de cosas, no me da tiempo, si me diera tiempo las vería. La novela es una expresión Latinoamericana de contar la realidad, de dramatizar la realidad y de entretener con la dramatización de la realidad, pero alguien me contaba ayer y me mandó unos videos de una novela muy famosa actual, donde la protagonista se ha echado al pico a más de nueve, ha matado hasta a su madre la mató y es la héroe. ¿Cuántos millones de personas ven eso, niños, niñas, jóvenes, gente con problemas? Qué capacidad de influenciar y convertir en héroes a asesinos.

Es la estrella de la novela, hasta a su mamá la mató, a la prima, al hermano, al tío y después salen a rasgarse las vestiduras. Yo creo que hay que hacer un debate sincero, franco, abierto sobre el modelo comunicacional cultural antinatura, antihumano que tienen los medios de comunicación en nuestro país y cómo se la pasan transmitiendo antivalores de la muerte, culto a la droga, el culto a las armas, el culto a la violencia, el culto a la traición, el culto a todo lo malo que pueda tener el ser humano o es que los venezolanos no tenemos cosas buenas.

Llamo a ese debate y más que al debate a la acción. Le he dado instrucciones a la ministra de Comunicación y a Conatel para que se revisen toda la programación de las televisoras en este país por cable y sin cable. Vamos a construir una cultura de la paz para nuestros niños, nuestras nietas, nuestros nietos, nuestros hijos.

Sí se puede, yo digo que sí se puede o es que porque mucha gente dice, no que lo que vende es lo malo, hasta sociedades como la colombiana reaccionaron contra las narconovelas. Ustedes saben ese debate que se dio, convirtiendo en héroe a Pablo Escobar Gaviria, etc., y eso apenas es un pedacito apenas de una madeja reproductora de los antivalores de la violencia y del culto a las drogas.

Nos han metido por distintos motivos en una tremenda guerra social a todos los países de América Latina y del Caribe, ni digamos Estados Unidos, situación grave que viven países hermanos de Centroamérica, de Suramérica, del Caribe, grave, muy grave.

Nosotros hemos propuesto una concepción para pacificar Venezuela, uno de los temas es el tema comunicacional cultural. Yo he hablado con Gustavo Cisneros, dueño de la empresa Venevisión, con Omar Camero, el señor Camero, el presidente Chávez lo respetaba y lo quería mucho, dueño de Televen. ¿Y las cableras? ¿Entonces nos cruzamos de brazos? ¿Nos dejamos tomar el centro de nuestros hogares por quien, asesinando a su mamá, es la héroe en una novela, y así, la heroína? No, aquí nadie se va a cruzar de brazos. Vamos a dar la batalla por los nuevos valores. No creo que nadie se oponga a esto, porque al final son nuestros hijos y nuestros nietos.

No soy un pacato, ni moralista, falso moralista, no, nada de eso. No somos ni pacatos ni falsos moralistas. Conocemos la vida y nos gusta la vida también, crecimos entre el rock y la salsa y Alí Primera, bailando salsa, tocando rock. Yo crecí allí, conocí a Paul Gillman cuando cantaba para Power Eight, después al Grupo Arkangel.

Lo recuerdo perfectamente en el homenaje que se le hizo el 13 de diciembre en la Concha Acústica de Bello Monte del año 1980 a John Lennon, que lo acababan de matar. Fueron tres días de concierto, ahí crecimos nosotros, entre el rock, entre la calle, entre la salsa, entre los muchachos. Nosotros vimos la violencia, la sentimos. Nosotros vimos nacer al monstruo de cómo la droga se le metió a los barrios.

Después el monstruo que va complementándose y está por todos lados y descompuso moralmente, éticamente y su resultado inmediato es la violencia criminal. ¿Cómo un ser humano puede tomar una pistola y matar al otro porque sí? Lo hacían por zapatos en los 80, y la sociedad no reaccionó, en los 90 no reaccionamos y ahora hemos estado configurando un nuevo modelo, que yo planteo para pacificar a Venezuela.

Sigamos con nuestras diferencias políticas, lo que ustedes quieran, ideológica, de liderazgo, como la quieran llamar, pero pacifiquemos entre todos a Venezuela; busquemos los valores que puedan lograr la paz de nuestro país y dejémosle a nuestros hijos una patria con más estabilidad, con más paz, con respeto a la vida, con menos criminalidad o sin criminalidad, ojalá, si es mucho pedir.

Por eso digo aquí que estamos en deuda con el pueblo, compañeros, compatriotas. En cuanto a la construcción de un modelo de seguridad pública, un modelo de cuño socialista y humanista que protege efectivamente la vida humana, en el mismo sentido nos falta mucho todavía para revolucionar por dentro el sistema de administración de justicia, falta mucho todavía para construir un sistema de estabilidad y justicia. Tenemos que reconocerlo con el más riguroso sentido autocrítico después de muchos intentos de atacar este problema con los viejos modelos y procedimientos policiales nos vimos obligados por la vida a ir a la raíz de uno de los grandes males de nuestra sociedad como es la violencia criminal.

Nosotros nos deslindamos radicalmente de la concepción que ha enarbolado los viejos esquemas de la sociedad burguesa, como el fundamento de su concepto de seguridad y estamos dándole vida a un nuevo modelo de seguridad a través de los seis vértices y del concepto integral de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela del que se deriva una nueva institucionalidad policial encarnada en la Policía Nacional Bolivariana.

Apostamos entonces por un nuevo modelo de seguridad pública partiendo de un enfoque fundamentado en la prevención y construyendo una nueva institucionalidad policial en íntima conjunción con nuestras comunidades.

Necesario es reconocer que todavía no hemos alcanzado la verdadera y plena participación de toda la comunidad y del pueblo en la lucha contra la criminalidad. Tomemos en cuenta que el gran mandato de nuestro Comandante de comuna o nada recién comienza a tener cuerpo, no olvidemos que los anteriores modelos de organización vecinal respondían a viejos moldes de un concepto de seguridad signado por el egoísmo.

Nos toca cumplir con el mandato de nuestra Constitución Bolivariana y la colocamos en primer lugar en el llamamiento a este gran esfuerzo nacional para vencer la criminalidad y pacificar el país; dice el Artículo 326 de nuestra Constitución:

La seguridad de la nación se fundamenta en la corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad, paz, libertad, justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación o de los derechos humanos, así como en la satisfacción progresiva de las necesidades individuales y colectivas de los venezolanos y venezolanas sobre las bases de un desarrollo sustentable y productivo de plena cobertura para la comunidad nacional. El principio de corresponsabilidad se ejerce sobre los ámbitos económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar”.

También nos ordena el Artículo 132: “Toda persona tiene el deber de cumplir sus responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”, paz social y vaya que la seguridad ciudadana es considerada como un derecho humano inalienable a partir de la propuesta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD de 1993.

Quienes rehúyen el principio de corresponsabilidad no hacen otra cosa que promover y alimentar la inseguridad y son enemigos de la paz social, cosa que se demuestra cada día a través de los medios de comunicación social. Ellos no son corresponsables de la paz, de la seguridad, no atienden críticas, sugerencias, propuestas; ellos están por encima parece que de la ley, de la sociedad, del Estado, del derecho a todo.

Cuánto se puede hacer en favor de nuevos valores, de un nuevo clima de convivencia, de pacificar y desarmar nuestro país a través del poder inmenso que tienen todos los medios de comunicación combinados si nos pusiéramos de acuerdo para eso, si dejáramos el egoísmo, el cálculo rastrero, la utilización politiquera del dolor que crea la violencia, para tratar de hacer daño a la Revolución.

A propósito, nosotros estamos claros en que la paz no es ausencia de conflictos, para nosotros el nervio de la democracia mucho más que el consenso reside en el conflicto; el conflicto procesado democráticamente sin cartas escondidas debajo de la manga

El gran pensador colombiano llamado Estanislao Zuleta dice en su libro, Elogio de la dificultad y otros ensayos, lo siguiente: “Una sociedad mejor es una sociedad capaz de tener mejores conflictos, de reconocerlos y de contenerlos, de vivir no a pesar de ellos, sino productiva e inteligentemente en ellos, que sólo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto es un pueblo maduro para la paz”.

Mayoritariamente, creo que el pueblo venezolano ha llegado a un nivel de madurez para el manejo de este conflicto de la violencia criminal, para el manejo del conflicto de la construcción de un nuevo Estado de paz social y por tanto maduro para la paz.

Aquí vale la pena recordar lo dicho, con penetrante lucidez por el psicólogo social y criminólogo Andrés Antillano, joven venezolano, en su ensayo La seguridad, el Estado y la participación:

A fin de cuentas, la inseguridad es el resultado de la pérdida del poder sobre nuestras vidas, porque no tenemos garantía de lograr una vida digna o por qué tememos al delito, participar es una forma de lograr decidir sobre nuestra vidas, por lo que ya es un gran paso para lograr la seguridad. El Estado, lejos de ser ajeno a esto, debe ser un instrumento en la participación en las políticas de seguridad. No se trata de que la comunidad actúe de policía o de tribunal, sino que con el Estado pueda transformar su realidad y conducir su destino colectivo”.

Tremendo concepto de este joven venezolano que ha estudiado bastante estos temas, este muchacho hijo del 27 y 28 de febrero de 1989.

Se trata entonces de recuperar plenamente el poder sobre nuestra vidas, por eso mismo tenemos la plena convicción de que en la medida que el modelo comunal vaya afianzando sólidamente su dinámica en toda Venezuela, en la medida en que las comunidades logren un verdadero control territorial, haremos retroceder la violencia criminal y le pondremos fin a la guerra interminable que ha sesgado demasiadas vidas de gente útil de nuestra patria.

El Estado nacional bolivariano debe ser instrumento del pueblo, para alcanzar el objetivo de una sociedad en paz, pero sin la participación protagónica de las comunidades en las políticas y acciones de seguridad, seguiremos estando lejos de tal objetivo superior, será más difícil y largo y camino para acabar con la violencia criminal.

Una comunidad que cuente con las condiciones para transformar su realidad y conducir su destino colectivo es una comunidad capaz de construir una territorialidad libre de violencia criminal, por eso ratifico mi llamado a un diálogo nacional constructivo con todo el país, para trabajar por una paz duradera, estable y justa, un diálogo nacional para la acción inmediata, pero con carácter estructural, un diálogo para cambiarlo todo, pero sobre todo para convocar a la juventud en su año, en este año bicentenario, para nosotros avanzar por encima de los antivalores que generan este fenómeno de guerra social criminal.

Los convoco a todos, convoco a los jóvenes a que seamos capaces de cuestionar, convoco a la juventud, porque ustedes son los portaestandartes ya del presente. Nos ha tocado vivir una vida y con el favor de Dios nos tocará vivir una larga vida por lo que resta de este siglo, pero es la juventud la que tiene el reto tremendo de asumir el cuestionamiento del modelo hegemónico cultural comunicacional, que es la base espiritual antihumana de la violencia criminal.

Convoco a los jóvenes a que seamos capaces de cuestionar y demoler la cultura de la violencia, de la droga, del individualismo, de la falsa competencia, del odio, de la avaricia, es decir, de la muerte, que toda la juventud continúe siendo capaz con conciencia crítica y sentimiento profundo de amor por la vida y por la patria, de sobreponerse al bombardeo mediático e ideológico que recibimos todos los días y de generar junto al Estado, junto a su comunidad, nuevas dinámicas de paz.

Plan Patria Segura y Movimiento por la Paz y la Vida

En el marco de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela, ratifico toda mi voluntad como Jefe de Estado y de Gobierno de mantener y perfeccionar el Plan Patria Segura, para seguir desplegándolo como gran instrumento de protección de nuestro pueblo y llamo a todos los gobernadores, alcaldes y a todas las fuerzas políticas de este país a sumarse para perfeccionar el Plan Patria Segura.

Además, sigo llamando a todos y todas, los y las artistas, los deportistas, a todos los hombres y mujeres de bien de nuestro país, a incorporarse al movimiento por la paz y la vida y juntos ir, como decía Mahatma Gandhi, “a la paz como el camino de todos”. Nuestra patria tiene derecho a que conquistemos la paz social.

Este 2014, compatriotas diputados, diputadas, ministros, compañeros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, jefes y líderes militares, gobernadores, alcaldes, este 2014 tiene que ser el año de arranque de un gran plan de pacificación social, que vaya construyendo en lo concreto territorios de paz, comunidades de paz, familias del paz y al Estado es a quien corresponde poner las condiciones y prestar todos los apoyos.

Como Jefe de Estado y de Gobierno me pongo al frente de este plan de pacificación social, de esta gran misión por nuestra Venezuela, que nuestra Venezuela pide a gritos y pongo todos los recursos y capacidades del Gobierno, empezando por las Misiones y Grandes Misiones al servicio de esta inmensa tarea de reconstruir a Venezuela desde los valores de la paz, la convivencia y el respeto sagrado a la vida.

Ya nuestro ministro Rodríguez Torres estuvo ayer en el Zulia, en aplicación, ejecución y desarrollo de las propuestas que surgieron de la reunión en Miraflores con gobernadores, alcaldes, diputados, donde esta vez sí estaban todos. Alguien hizo una crítica, creo que fue Ocariz [alcalde del Municipio Sucre, Miranda], el camarada Ocariz hizo una crítica que ojalá esto no fuera una reunión más, no sé qué cosa.

No va a ser, les digo: yo tomo personalmente este tema, lo tomo y llamo a toda nuestra patria, ¡a todos!, hasta el último rincón del país y hasta el último venezolano, hasta la última venezolana la llamo a que vayamos en un plan de paz a reconstruir a Venezuela desde abajo sobre nuevos valores esenciales de respeto a la vida, valores esenciales de convivencia.

Les sigo haciendo un llamado a todos aquellos muchachos, a todos aquellos que estén metidos en bandas violentas, bandas criminales, les digo a ustedes o es ahora o nunca. Yo les sigo tendiendo mi mano para que vengan para acá. Ahí están las Misiones, Grandes Misiones, todas a disposición, todo el que quiera dar el paso de entregar sus armas, desarmarse y venir a estudiar, a trabajar, a hacer cultura, a hacer deporte, bienvenido. Véngase, ya es ahora o nunca.

Y el Movimiento por la Paz y la Vida está con la mano extendida, pero también les digo, en estos días Clodosvaldo Hernández hacía una crítica pública de que mano dura, de que mano de hierro. Sí mano de hierro Clodosvaldo, compañero y camarada. Yo me divierto mucho y demás, me hace pensar mucho los artículos de Clodosvaldo, gran periodista venezolano.

La ley, el Estado y la autoridad tiene que respetarse, nadie puede mal entender este llamado a la paz y a la pacificación de estos grupos con debilidad, ¡no! Yo le he dado instrucciones en el marco de la Constitución y la ley al ministro Rodríguez Torres, a todos los cuerpos de seguridad, policiales y militares, que están en la calle, a redoblar además la vigilancia a través de los modernos sistemas que estamos instalando de monitoreo en todo el país, pero a ir con mano de hierro, ¡sí!, mano de hierro, porque nadie tiene derecho a meterse y a quitarle la vida a ningún venezolano y aquel que se niega entonces a aceptar la propuesta de pacificarse, de incorporarse a la vida y salga con un arma a atracar o a matar, ¡se encontrará al Estado con mano de hierro ahí en la calle! Tenemos que reforzar la protección de nuestro pueblo. ¡Ya basta ya!

Que nadie se llame a engaños frente a la autoridad del Estado, ¡nadie se llame a engaños! Actuemos con firmeza. ¡La vida de nuestro pueblo debe ser respetada! No importa quien sea. Donde esté, como esté. Como he dicho, todo en el marco de la Constitución y las leyes.

Todo se puede hacer y se debe hacer. Esto no es una orden de guerra al hampa ni nada por el estilo, ¡no!, no, nada de eso; plomo al hampa, ¡no, no, no! Esto es que cada quien esté claro de lo que vamos a hacer, cada quien esté claro en lo que vamos a hacer y yo convoco a ese gran diálogo de acción nacional a todo el que tenga algo que proponer y el que quiera hacer.

Ya nosotros arrancamos con la dinámica y tiene metas concretas, el 4 de febrero, el Movimiento por la Paz y la Vida, Héctor Rodríguez, usted como vicepresidente, compañero Jorge Arreaza y los compañeros del Movimiento por la Paz y la Vida tienen que presentar un plan concreto de acción, cero, cero… Si tú te quedas estancado el que acaba de decir un plan después de 15 años, si te quedas estancado ahí nunca vamos a construir la paz. Porque yo puedo decir mil cosas de las estadísticas del Gobierno, de la oposición y me quedaría estancado en una pelea absolutamente desgastante que no ayuda al país.

¡Yo puedo sacar muchos números aquí!, de cómo funciona un modelo y otro. Tenemos que llegar a la conclusión de que tenemos que unir fuerzas y dejar el tirapiedrismo. ¡Dejar el tirapiedrismo! Y unirnos para proteger a los venezolanos, a su vida. Por encima de las diferencias. Lo digo con pasión.

Yo diría, compatriotas, lo pongo sobre la mesa pues, para que lo discutan y encargo al ministro Rodríguez Torres de esto, lo primero: saquemos del debate de la politiquería de la disputa partidista… Se los digo fuera de campaña electoral, no estamos en campaña electoral este año. No está previsto, por lo menos para nosotros, convocar a ninguna elección este año.

El próximo año tenemos campaña en diciembre, para que ustedes algunos se postulen otra vez y otros nuestros, etc. Fuera de eso yo propongo que saquemos de la guerra política, permanente, de la disputa partidista de posiciones este tema. ¡Es la paz social!

Se lo digo a los dueños de los medios de comunicación, a los grandes adinerados del Bloque Dearmas: ¡dejen de vivir del amarillismo sangriento! Se los digo a los dueños de las televisoras nacionales y regionales.

Hay un periódico asqueroso en Miranda, llamado La Voz. ¿Es que cree el dueño del periódico que promoviendo esos titulares y promoviendo la violencia él va a ser más feliz? Saquémoslo, saquémoslo de la campaña. ¡Ojalá lo logremos!

Yo no soy ningún inocente. Hago el planteamiento y vamos a trabajar porque sea así y lo hago de buena voluntad. Hay bastantes temas para tirarnos piedras si quieren, para combatir, para debatir, bastantes temas hay en la vida nacional. ¡Coloquemos uno central! Donde hagamos todos el esfuerzo por la pacificación pa’ mandar un sólo mensaje de paz, ¡lancémonos por el país para eso!

Eso es un llamado que yo quería ratificarlo como un llamado central. Sí, yo he dicho que la tarea principal de la Revolución es el desarrollo de un nuevo modelo económico, que la tarea principal de toda la nación es la pacificación social y la construcción de nuevas bases de convivencia y de paz.

Compatriotas diputados, diputadas, ya finalizando, recordemos de nuevo la inmensa espiritualidad y orientaciones que nos dejara nuestro Comandante Hugo Chávez, traigo aquí sus declaraciones del 4 de junio del año 2012, previas a la presentación del Plan de la Patria ante el Consejo Nacional Electoral, en la inscripción de su candidatura aquel 11 de junio de ese año inolvidable. Decía el Comandante Chávez, entonces:

Yo estoy seguro desde mi corazón bolivariano, de soldado de Bolívar, que cada día tendremos más fortaleza moral y más conciencia, que cada día tendremos más fortaleza espiritual, que este proyecto no es sólo un plancito de gobierno para un año, para cinco años. Es un programa. No, no. Este es un proyecto histórico, es el gran proyecto de Miranda que fue amasándose con los siglos, de Bolívar, de Sucre, de Zamora, de Simón Rodríguez, de todos ellos y ellas, de Manuela Sáenz y luego, bueno, todos estos años es un proyecto histórico. Un gran proyecto histórico y ese proyecto llegó aquí para quedarse, no tiene vuelta atrás, no tiene vuelta atrás y de eso nos encargaremos nosotros en colectivo, el pueblo de Bolívar, el pueblo de Sucre”.

Estas reflexiones qué vigencia tienen, qué fuerza humana, impulsar tan grandes causas colectivas, que generó nuestro Comandante Chávez para llevar adelante a nuestra Venezuela por este rumbo para construir la prosperidad, la paz´, que es decir el socialismo bolivariano y cristiano.

Compatriotas, un día de abril de ese año, en medio del dolor siendo ya candidato presidencial por las circunstancias que allí me llevaron a las puertas de una gran movilización recorriendo el país, viendo las lágrimas de hombres y mujeres humildes al paso de nuestras marchas, de nuestros eventos me reencontré con un poema del comandante y poeta Argimiro Gabaldón y desde allí lo llevé por todos los caminos para tratar de levantar el ánimo y la fuerza de un pueblo en duelo, en dolor, que tenía que ser empujado rumbo a la victoria

Al final de este discurso quiero traerlo para compartirlo con ustedes como expresión de todas las fuerzas revolucionarias que me mueven y que nos mueven. Este poema de Argimiro Gabaldón, que escribió en medio de la guerra de guerrillas que le tocó desarrollar a su generación en los años 60, se llama No permitas que tu dolor se esconda:

No permitas que tu dolor se esconda

oblígalo a salir desnudo a que combata

que empuña el fusil y la granada

que anime la marcha

que estalle un grito en el asalto

que ría y que cante en la emboscada

Tu pena y mi pena y la de todos

es una sola pena militante

armadas el fuego que arde en la alborada

la revolución que avanza desbordada

hacia el milagro de las cadenas rotas

Y el gran sufrimiento se tornará alegría

emergerá del fuego un mundo diferente

será el llanto detenido

Y dejará la sangre de correr asesinada

se esparcirá la risa

y los niños puros como pájaros

en vuelo llenarán los parques con sus gritos

y nosotros estallaremos allí seguro que estaremos

como una llama ardiendo eternamente

somos la vida y la alegría,

en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte

¡Venceremos camaradas!

¡Unidos venceremos!”

Así fue Argimiro Gabaldón, así fue el Comandante Chávez. Convertimos el dolor en fuerza y la vida en alegría. Pudieron más nuestras fuerzas que la tristeza y la muerte, año 2013 fue el año del amor, de la lealtad y de la victoria sobre el dolor y las dificultades. Como usted me lo ordenó Comandante Chávez aquí estoy subordinado al pueblo, obedeciendo siempre sus designios y así seguirá siendo.

¡Chávez vive!

[Asistentes: ¡La lucha sigue!]

Independencia y patria socialista.

[Asistentes: ¡Viviremos y venceremos!]